Las libretas manuscritas que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil intervino a Leire Díez contienen varios detalles relacionados con el control accionarial y editorial del Grupo Prisa. Las anotaciones incluyen las siglas P.S. y nombres como el del presidente de la compañía, Joseph Oughourlian; y los de empresarios que han jugado un papel más o menos activo durante el enfrentamiento que este inversor mantuvo con el Gobierno, como los de José Miguel Contreras, Adolfo Utor y Diego Prieto. La editora de El País y Moncloa mantuvieron una relación fluida hasta 2025, cuando el Consejo de Administración de esta empresa, con Oughourlian a la cabeza, rechazó la posibilidad de concursar por una licencia de TDT que el Gobierno quería conceder. Contreras —entonces consejero editorial de Prisa Media— fue uno de los grandes defensores del proyecto, al igual que el grupo de pequeños accionistas llamado Global Alconaba, encabezado por Andrés Varela Entrecanales. Hace una semana y media, el Consejo de Ministros entregó la citada licencia a estos empresarios, organizados en el consorcio SIETE, del que también forman parte el exministro argentino José Luis Manzano y el propio Diego Prieto. "El entorno de Pepe Blanco" El nombre de este empresario sevillano —SSG— figura en las anotaciones de Leire Díez: “En el entorno de Diego Prieto está el entorno de Pepe Blanco”, se detalla, al lado del de otros accionistas de Prisa, como Vivendi, Carlos Slim y Adolfo Utor. En esa página, Díez escribe: “Todos los acuerdos de financiación tienen una cláusula resolutoria en situación de cambio”. Todo parece indicar que esta referencia se corresponde con el contrato que firmó Prisa con sus acreedores —Pimco a la cabeza— en marzo de 2025 para ampliar el vencimiento de 800 millones de euros de deuda hasta 2029. Anotaciones Prisa Entre las cláusulas que incluía ese pacto se encontraba una que motivó una demanda judicial por parte de los accionistas de Global Alconaba. Es la que 'blindaba' a Oughourlian en la presidencia del grupo, de tal forma que cualquier socio que quisiera proponer un líder alternativo para la compañía debía obtener el visto bueno de los propietarios de la deuda. De lo contrario, estos podían solicitar la ejecución del contrato. Fuentes de la alta dirección de Prisa siempre han defendido que esta condición no fue impuesta por Oughourlian, sino por los acreedores, que querían proteger sus intereses frente acciones de socios del grupo que pudieran priorizar los intereses políticos frente a los económicos. Pese a todo, Global Alconaba impugnó el acuerdo de refinanciación y el juzgado mercantil de primera instancia desestimó la demanda. En el texto —al que tuvo acceso El Confidencial— se recogía un detalle relevante, y es que Pimco no hubiera estado dispuesta aceptar la vuelta a la TDT de Prisa, tal y como querían Global Alconaba, José Miguel Contreras y el propio Gobierno. "La línea editorial la marca P.S" Las anotaciones de Leire Díez parecen ilustrar las diferentes etapas que vivió la relación entre Oughourlian y Moncloa. Al principio, Joseph llegó “a un acuerdo con P.S.”, de modo que “la línea editorial la marca P.S y la estrategia Joseph”, expone. A continuación, apunta que “desde la entrada de Contreras, las cosas han cambiado” y “el protagonismo lo tienen Óscar López y Contreras”. “La idea es que Telefónica compre Prisa y que la presidencia la asuma Contreras”, añade a continuación, antes de citar un “argumento” que podría esgrimir Óscar López para defender esta operación en caso de que se consumara: que Joseph estaría dispuesto a vender Prisa a Vivendi —de línea conservadora en Francia— en caso de que hubiera cambio de Gobierno en España. Las libretas manuscritas que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil intervino a Leire Díez contienen varios detalles relacionados con el control accionarial y editorial del Grupo Prisa. Las anotaciones incluyen las siglas P.S. y nombres como el del presidente de la compañía, Joseph Oughourlian; y los de empresarios que han jugado un papel más o menos activo durante el enfrentamiento que este inversor mantuvo con el Gobierno, como los de José Miguel Contreras, Adolfo Utor y Diego Prieto.