Canarias adelantaba al lunes 1 de junio su campaña contra los incendios forestales de este año. El Gobierno autonómico anunciaba un despliegue sin precedentes: 2.600 efectivos, 19 medios aéreos y 202 autobombas listos para combatir el fuego. Sin embargo, frente a este gran dispositivo la comunidad científica plantea una realidad incómoda: el problema actual no se soluciona con más medios de extinción, sino transformando la gestión directa del territorio.

Un reciente estudio de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), publicado en la revista Geographies, plantea que “no es una cuestión de más medios, sino de ordenar el territorio. Ya no se trata de centrarnos sólo en la extinción y tener más aviones y más bomberos, sino de transitar hacia un modelo resiliente basado en la gestión del territorio”, asegura el geógrafo Fernando Medina, del Instituto de Oceanografía y Cambio Global (IOCAG), de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Este especialista en protección civil y miembro del Grupo de Investigación en Medio Ambiente y Tecnologías de la Información Geográfica (GEOTIGMA), ha publicado recientemente un estudio que revela una paradoja: Hay menos incendios, pero mucho más destructivos.