Solo un día antes de que el papa León XIV pise suelo español, se estrena en salas La luz, la última película de Fernando Franco que aborda los abusos sexuales a menores en el seno de la Iglesia católica. Lo hace, además, desde un punto de vista que el cine no ha explorado todavía, el de un cura que cometió delitos en el pasado y decide contarlos e intentar redimirse. El cineasta, con su habitual estilo austero y adulto, plantea una película que habla sobre la impunidad y sobre una institución que prefiere esconder o encontrar una cabeza de turco en vez de afrontar un problema sistémico.
La coincidencia en el tiempo de la visita papal y el estreno del filme podría parecer coincidencia, pero su protagonista, un Alberto San Juan que vuelve a brillar como el cura abusador, confiesa que no es así. Que lo que querían con esta historia —el mejor guion que ha recibido, según él— era abrir el diálogo y que la gente se preguntara cómo es posible el silencio que se extiende hasta nuestros días de un problema que sigue sin afrontarse con rotundidad.
(Esta entrevista se realizó antes del anuncio del papa León XIV de que se reunirá con víctimas de abusos de la Iglesia Católica. El Vaticano ha comunicado esta decisión horas antes de su llegada)










