Actualizado S�bado,
junio
02:03"No conoc�a a Paloma G�mez Borrero pero era como de mi familia". Este mensaje lo dej� un oyente de la COPE en el contestador autom�tico cuando se dio la triste noticia del fallecimiento de la corresponsal del Vaticano. Paloma muri� el 24 de marzo de 2017. Tan solo dos semanas antes estaba bailando en el programa Amigas y conocidas. "Realmente ella quer�a morir con las botas puestas, que la gente la recordara con esa pasi�n que transmit�a", cuenta a LOC Pilar G�mez-Borrero, su sobrina y autora del libro Si vas a Roma, llama a Paloma (Ed. Maravillas). Cuando el Papa Le�n XIV fue elegido, la periodista Paloma Rando se preguntaba en su columna que ella lo que quer�a saber es qu� le parecer�a a Paloma G�mez Borrero este nuevo Pont�fice. La visita que hoy inicia en Madrid trae de vuelta inevitablemente la figura de esta periodista a la que llamaban la voz del Vaticano por haber cubierto la informaci�n de la Santa Sede de forma irrepetible.En la �poca en la que no exist�an los m�viles ni el Google maps, todo el mundo que iba a la capital de Italia llamaba a Paloma. Sab�an que al otro lado iban a encontrar su hospitalidad. A la corresponsal le daba igual la procedencia de la persona que quer�a conocer al Papa: tanto si era un personaje conocido o la amiga de una amiga, ella se lo gestionaba. "Si hay algo que defin�a a mi t�a era la concordia. Era capaz de reunir a gente de izquierdas, de derechas... En el tanatorio a veces no sab�amos explicar a su marido y a sus hijos qui�nes eran todos los que pasaron por all�. Desde Bigote Arrocet, Rappel, compa�eros de profesi�n, ministros de todos los partidos, los reyes Em�ritos y los actuales... Much�sima gente", confiesa.Hace unos d�as, el Ayuntamiento de Madrid le puso una placa en la que fue su casa en Madrid, en el n�mero 6 de la calle Libertad. "Al acto vinieron Nieves Herrero, Alfredo Urdaci, In�s Ballester, Cristina Almeida, Elsa Gonz�lez, Mayte Pascual... Si est�n ah� diez a�os despu�s recordando a mi t�a eso te da la magnitud de la persona", dice emocionada Pilar.Quiz� el destino de Paloma estaba escrito cuando de peque�a gan� un concurso de relatos del colegio. El suyo se titulaba : Imagina un d�a en Roma, imagina un d�a con el Papa en el Vaticano. Sin embargo, su aterrizaje como corresponsal fue, en primer lugar, una casualidad. "Se quedaron sin corresponsal en el Vaticano y fue cuando dijeron: 'Aqu� hay una chica que no lo hace mal y puede hacer la cobertura mientras viene el nuevo'. Empez� a hacer esa suplencia y le hac�an apuestas. O sea, hab�a apuestas dentro de la casa: 'A ver cu�nto dura la de Roma'. Finalmente no solo consigui� un hueco sino que se convirti� en referente".Y a�ade: "Era una mujer en un mundo de hombres, s�. Pero m�s que como referente feminista me gustar�a que se le viera como un ejemplo de esfuerzo. La constancia y el trabajo hace que te den m�s oportunidades para que, cuando salga una, la puedas coger".Paloma era la �nica chica de su familia. Ten�a otros dos hermanos. Uno muri� sin descendencia y Pilar es la hija mayor del otro hermano. Muy influida por su t�a, tambi�n forj� su carrera en el mundo de la comunicaci�n. Todav�a se le quiebra la voz si se le pregunta c�mo era ella: "Es que era como la ve�a la gente en la tele. No hab�a doblez. Ten�a una rapidez, unos reflejos y una picard�a impresionantes. Era una conseguidora nata y todo ello sin pisar a ning�n compa�ero, al contrario, ayudando a todo el que pod�a".Paloma en una cobertura informativa junto al Papa Juan Pablo IICedidaJUAN PABLO IICon el Papa Juan Pablo II fue con el que Paloma tuvo una relaci�n m�s cercana debido a que le acompa�� durante 30 a�os. La corresponsal se cas� con el piloto Alberto de Marchis y tuvieron tres hijos, Carlo, Giorgio y Ranieri. "Mi t�o era una persona muy discreta. Siempre estuvo en su sombra. Dicen que detr�s de cada hombre hay una gran mujer. En este caso detr�s de mi t�a tambi�n hab�a un gran hombre que fomentaba adem�s su carrera profesional, cosa que tambi�n hay que poner en valor", explica. Una de las an�cdotas que recuerda su sobrina de sus t�os tambi�n involucra al Papa Juan Pablo II. "Cuando el Santo Padre se iba a la residencia de verano en Castel Gandolfo, hac�a una recepci�n con los periodistas y tambi�n se invitaba a los c�nyuges. Por supuesto eran todo mujeres, menos mi t�o, que era el �nico hombre. Y entonces San Juan Pablo II le dijo: 'Perd�name, Alberto, perd�name'. �l respondi�: 'Santidad, no tengo nada que perdonarle'. Y el Papa insisti�: 'S�, porque viajo mucho y me llevo a su mujer'. Y entonces mi t�o que ten�a mucho sentido del humor y era muy especial le contest�: 'No, no se preocupe, Santo Padre. Usted ll�vesela que cuando se va tambi�n en casa estamos todos m�s tranquilos".Pilar va a asistir a alguno de los actos del Papa Le�n XIV de estos d�as en Madrid y una de sus hermanas, Paloma, va a ser voluntaria durante la estancia del Pont�fice en la ciudad. En el pr�logo de libro de Pilar, que se volvi� a editar a finales del a�o pasado, la sobrina de Paloma G�mez Borrero empieza: "T�a, ya tenemos nuevo Papa: Le�n XIV. Creo que te gustar�a".










