El pasado domingo, Venta de Baños vivió uno de los peores inicios del verano tras la muerte de Teófila y su hija Brigitte cuando trataban de auxiliar al hijo de esta última, que estaba siendo arrastrado por una corriente en el río.Pese a que lograron salvar la vida del menor, de cinco años, ninguna de las dos mujeres logró salir del agua. Ahora, la familia, devastada, recibe el apoyo de toda la localidad palentina, que dará el último adiós a las mujeres este martes.Ante esto, Espejo Público ha contactado en directo con José Luis, pastor y amigo cercano de las víctimas, que se encargará de oficiar el funeral de Brigitte y Teófila: "La familia está hecha un flan, hecha polvo. Ha sido un golpe muy duro y, más que nada, inesperado"."Lo están llevando demasiado bien para lo que es la situación", ha agregado el pastor que, además, ha asegurado que la fe está siendo un apoyo fundamental para los familiares de las víctimas: "Creo que está ayudando mucho, aunque muchos a lo mejor no lo vean así, el tener fe, tener esperanza de que mañana puedes volver a ver a aquellos que han muerto en Cristo Jesús. El día que muramos, nos vamos a reencontrar".Asimismo, el religioso ha señalado que una de las grandes preocupaciones ahora es cómo va a afrontar el niño, psicológicamente, la pérdida de su madre y su abuela: "No es el tiempo de transmitírselo, no puedes. Su fe es la de un niño infantil. Habrá que esperar tiempo, años, posiblemente. Ahora lo que el niño necesita, y lo que le está dando su padre, es mucho cariño".