Actualizado Viernes,
junio
00:21Pedro Mart�nez tiene 64 a�os y lleva 40 haciendo m�sica religiosa. No es un cl�rigo, jam�s se orden�, pero lleva m�s de una d�cada siendo pieza clave de La Voz del Desierto, grupo al que ya todo el mundo conoce como Los curas rockeros. Es su teclista, y junto con otros cuatro laicos y dos sacerdotes intentan, a trav�s de sus canciones, ser una especie de amplificador del mensaje del Se�or con el fin de llegar a nuevos fieles.Nacido en Madrid, comenz� a dar conciertos junto a su padre, tambi�n artista, con tan solo 13 a�os. M�s tarde llegar�a el conservatorio, el convertirse en acordeonista profesional y su salto a los grandes teatros y a TVE. "El primer programa donde particip� fue Estudio Abierto, con Jos� Mar�a ��igo. Despu�s hice la m�sica para los libros de Religi�n de la editorial SM, la de series como Amar en tiempos revueltos o Amar es para siempre, fui jurado de Eurovisi�n en el a�o 2009, puntuando las canciones del resto de los pa�ses...", recuerda, como quien habla de un sue�o lejano.Aunque una de las etapas que m�s cari�o guarda es la que comparti�, a lo largo de seis a�os, con Lola Flores. "Era una leyenda absoluta", evoca, dando la raz�n a aquel dicho popular: "Ni canta ni baila, pero no te la pierdas". "Sal�a al escenario y era incre�ble. No ten�a ni que hablar", rememora Mart�nez. Todas aquellas giras y conciertos, ese crisol de estilos y experiencias del que bebi�, le otorgaron un bagaje que le ha servido para convertirse en el hombre que ha rejuvenecido la m�sica religiosa, consiguiendo que suene "m�s moderna"."Nuestras canciones no suenan a lo que convencionalmente se asocia a m�sica de Iglesia. Para llegar a los j�venes les tienes que ofrecer algo que les mueva, si no tienes una barrera. Si escuchan algo que les suena bien... te los metes en el bolsillo, y luego ya escuchar�n la letra", expone el teclista.La Voz del Desierto, grupo perteneciente a la Di�cesis de Alcal�, bebe del pop-rock, muy lejos de los cantos gregorianos. De hecho, dentro de la propia Iglesia, sobre todo en lo tocante a su sector m�s conservador, han llegado a considerar sus conciertos como "espect�culos fuera del tiesto". Pero poco a poco comienzan a entender que la m�sica es una herramienta de evangelizaci�n.Su pr�xima actuaci�n ser� este lunes, en el Santiago Bernab�u, durante la visita del Papa en Madrid. All� compartir�n escenario junto a artistas de la talla de David Bustamente. Aunque no es la primera vez que ofrecer�n sus voces a un Sumo Pont�fice. Algunos de ellos ya lo hicieron en 2003, en Cuatro Vientos, coincidiendo con la visita de Juan Pablo II. "Lo recuerdo perfectamente. Desde aquel escenario mirabas al horizonte y solo ve�as un mar de cabezas. Despu�s tambi�n tocamos en las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) en Panam� y Portugal... Es una sensaci�n maravillosa. Aunque tambi�n tienes ese picorcillo; el d�a que no est�s nervioso antes de actuar tienes que dejarlo", sonr�e Mart�nez.Durante el evento del Bernab�u no podr� interactuar con Le�n XIV, pero si tuviera cinco minutos a solas con �l lo tendr�a claro. "Le pedir�a que me llevase al Vaticano a trabajar all�", apunta, plenamente convencido de que esta oportunidad les servir� para darse a conocer y que sus canciones se conviertan en ese lenguaje capaz de llegar a nuevos adeptos.Pese a su pasi�n por el heavy metal y el rock, Mart�nez cree que el estereotipo americano de "sexo, drogas y rock and roll" es un mito del pasado. "La mayor�a de los m�sicos famosos ahora no beben. De nuestro grupo, por ejemplo, todos beben agua, hacen deporte y se cuidan para aguantar el ritmo. El �nico que se toma alguna cerveza, de vez en cuando, soy yo", remata el teclista, inmerso en las pruebas de sonido para que el lunes todo salga a pedir de los cristianos.












