La Unión Europea quiere tomarse en serio su ampliación y esa es, aunque genérica, la principal conclusión que sale de la cumbre de este viernes en Tivat (Montenegro), en la que los líderes de los 27 han coincidido en la necesidad de acelerar esa suma de más miembros al bloque. Se trata de una cuestión geoestratégica: la clave ahora está en el cómo. La reunión UE-Balcanes Occientales ha vuelto a poner sobre la mesa la manera en la que la Unión tiene que volverse más amplia y por lo tanto más fuerte. Serbia, Bosnia y Herzegovina, Macedonia del Norte, Albania y Montenegro son los países balcánicos que ahora mismo son candidatos a la adhesión, con este último siendo el alumno más aventajado. De hecho todas las voces coinciden en que tiene mucho trabajo adelantado para ser el miembro 28 de la UE en el 2028, es decir, en menos de dos años. Esa ampliación "más rápida" la defendió por ejemplo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen."La ampliación se basa en los méritos, pero que se base en los méritos no significa que sea lenta. Tenemos que hacer que el proceso de ampliación sea más rápido y más creíble. En otras palabras, si el país candidato cumple con las reformas, debe avanzar en el cierre y la apertura de capítulos y grupos temáticos en su camino hacia la Unión Europea", expuso. Es decir, la exigencia no tiene que bajar, pero sí ha de hacerlo la agilidad en la toma de decisiones, algo en lo que también coincide el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa.La UE tiene que corregir deficiencias para que la gestión de expectativas vaya de la mano de las decisiones, porque la lista de candidatos es cada vez más grande, con otros como Moldavia, pero sobre todo Ucrania, esperando también su momento. "El proceso de ampliación tiene que ser más visible. Los países candidatos tienen que explicar a sus ciudadanos las ventajas de la ampliación, pero por nuestra parte, los Estados miembros también tenemos que explicar a nuestros ciudadanos las ventajas de las ampliaciones. Y ese es el componente estratégico. La ampliación significa más seguridad, más prosperidad y un lugar más importante para Europa en el mundo", sentenció la jefa del Ejecutivo comunitario.La UE tiene que pasar, sostuvo, "del convencimiento y el impulso al movimiento", es decir, de las promesas a las acciones. Y es aquí donde surge una vía intermedia defendida por Francia y Alemania: una adhesión por fases. La idea la puso Berlín sobre la mesa para que Ucrania se convierta en 'miembro asociado', según palabras del canciller Friedrich Merz, pero se ha aterrizado mejor con la connivencia de Emmanuel Macron. Él lo ha llamado "integración gradual" en el bloque comunitario. "Se trata precisamente de un proceso de integración gradual reforzada. Cuando un país ha avanzado y ha logrado integrar el acervo comunitario en un ámbito determinado, que pueda comenzar a integrarse en los formatos de la Unión Europea en ese ámbito", expuso."La Unión Europea tiene que demostrar que es capaz de ampliarse y que está dispuesta a hacerlo, y queremos debatir eso", comentó el propio Merz desde Tivat. "Por supuesto, hay toda una serie de cuestiones que debemos responder, que debemos responder juntos, pero, por encima de todo, debe quedar claro que esta parte de Europa forma parte del futuro de la Unión Europea, añadió el dirigente germano. "El hecho de que no hayamos admitido a ningún nuevo miembro desde hace ya trece años demuestra que también ha habido deficiencias por parte de la Unión", avisó, en referencia a la última incorporación, que fue la de Croacia en 2013.España, por ejemplo, acoge de buen grado la propuesta franco-alemana. "Si se están produciendo avances en reformas internas por parte de estos países en algunas materias, ¿por qué no ir incorporándolos institucionalmente a estos países que llaman al acceso a la Unión Europea, en el Consejo Europeo, en estos debates? ¿Por qué no ir incorporándoles gradualmente, como es, por ejemplo, en el acceso al mercado interior?", explicó al respecto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en un respaldo que también mostraron otros socios como Rumanía o Austria.La mayoría de países ven la ampliación también como un elemento de seguridad frente a Rusia, pero no todos creen que la integración por fases sea el camino idea. Luxemburgo ha sido el más crítico, advirtiendo de que no se debe "crear una nueva etapa que prolongue el proceso" para países que ya están listos, como es el caso de Albania o Montenegro, según explicó el primer ministro, Luc Frieden. Es algo que comparten Estonia o Bulgaria, que piden no rebajar las exigencias "por muy difícil que sea" la actual situación global.En general, la ampliación de la UE es una cuestión de reformas, de tiempos y de expectativas. Montenegro será el siguiente en entrar, y lo hará a corto plazo; Albania no tardará mucho más -aunque su primer ministro, Edi Rama, es cauto-, otros como Macedonia del Norte y sobre todo Serbia tendrán que esperar. Pero en Bruselas y entre los socios saben que si se acelera la entrada de nuevos socios ya no se podrá frenar... y Ucrania aguarda su turno.
Los líderes de la UE abogan por acelerar su ampliación y Montenegro ya tiene mucho trabajo hecho para ser miembro en 2028
Alemania aboga por que la UE corrija deficiencias en el proceso de adhesión y defiende junto a Francia una entrada en el bloque por fases.













