El gran artífice de la internacionalización de Freixenet, Josep Ferrer Sala, dejó el 42,5% de acciones que controlaba a sus cuatro hijos (Dolors, Mercè, Josep Maria y Pere) y también a su esposa Glòria Noguer. Pere Ferrer ya había dedicado los últimos años antes de su reciente salida de Freixenet a fortalecer su grupo, Ferrer Wines, que ahora ha recibido la inyección de 30 millones de euros procedentes de su participación en el líder mundial del cava. El grupo cerró el último ejercicio con una facturación de 30 millones.Ferrer Wines, cuyos accionistas son Pere Ferrer con sus hermanas Mercè y Dolors y su primo José Luis Bonet, cuenta con las bodegas Can Sala (DO Cava), Cavas Hill (DO Cava y DO Penedès), La Freixeneda (DO Catalunya), Orube y Solar Viejo (DO Ca. Rioja), Valdubón (DO Ribera del Duero), Vionta (DO Rías Baixas y DO Monterrei) y Finca Ferrer (Argentina), así como con una participación en Morlanda (DO Ca. Priorat) y Fra Guerau (DO Montsant). También suman un pequeño proyecto singular con cuatro hectáreas de viña en la Vall de Bianya, además de llevar en distribución marcas como la del champán Abelé (que también había sido propiedad de Freixenet). Y hace ya meses que pusieron en venta el proyecto compartido con otros socios, entre ellos el exministro Luis Atienza o el ex secretario de Estado Josep Puxeu, en el Priorat y el Montsant.Mercè Ferrer compra las fincas de Vardon Kennet a Familia Torres para elaborar espumososFerrer Wines acaba de invertir 2,3 millones de euros en Valdubón y otros 300.000 euros en Vionta. Han renovado también los productos de Cavas Hill. Y están fortaleciendo su estructura comercial. Pere Ferrer asegura que la inyección de 30 millones a su grupo de bodegas no servirá para “salir de compras”. Pere Ferrer lamenta que no se hayan encontrado “mejores soluciones” para evitar la diáspora de bodegas que han abandonado la DO Cava, una marca que considera que es “muy potente en todo el mundo”.Su hermana Mercè acaba de comprar la bodega para elaborar espumosos y las cerca de 150 hectáreas de las fincas de Vardon Kennett de Sant Joan de Mediona a Familia Torres. Pere afirma que en los próximos meses se decidirá si este nuevo proyecto, adquirido sin la marca, se acaba integrando a Ferrer Wines, lo que consideraría como “lógico”, y si sus espumosos (hasta ahora sin DO) acaban siendo amparados por la DO Cava. Descarta, en principio, su incorporación a Corpinnat.Por su parte, tras su salida de Can Sala y La Freixeneda y cerrar su Ferrer Family, Josep Maria Ferrer ha iniciado este año un nuevo proyecto en Mallorca, donde elabora un tinto con manto negro (Susana Sempre) y aceite.
Los Ferrer refuerzan sus negocios tras salir de Freixenet
Ferrer Wines recibe 30 millones e invierte en Valdubón








