OpiniónAbelardo y su fervoroso apoyo popular deben redoblar sus esfuerzos para que libremos a Colombia del continuismo del peor y más corrupto gobierno.ESCRITOR Y ANALISTA POLÍTICO04.06.2026 22:01 Actualizado: 04.06.2026 22:01 En mi columna del 21 de mayo pronosticamos que Abelardo iba a ganar la primera vuelta y que también iba a ganar, de lejos, la segunda vuelta. El primer pronóstico ya se cumplió, y hoy nos reafirmamos en el segundo. Hay que ser optimistas, pero realistas, y no caer en autocomplacientes triunfalismos. El petrismo es sagaz, tramposo, y cuenta con los inmensos recursos, la nómina y los contratos del Gobierno, además del dinero y la presión armada de las bandas criminales, que actúan como su propia infantería.También advertimos hace más de tres meses, antes de las consultas del 11 de marzo –columna del 13 de febrero–, que “… no veo a los uribistas haciéndole campaña a Paloma en primera vuelta. Todos los uribistas con los que hablo me dicen que apoyarán a Paloma en la consulta, pero que votarán por Abelardo en la primera vuelta. (…) …estaremos entonces ante un verdadero fiasco electoral: Paloma con muchos votos en la consulta, pero con muy pocos votos en la primera vuelta”.Dicho y hecho: Paloma sacó en primera vuelta solamente la mitad de los votos que obtuvo en la consulta. Y eso que en aquel momento todavía no habían designado al lastre de Oviedo como fórmula vicepresidencial ni se había cometido la seguidilla de errores que dieron al traste con la opción electoral del Centro Democrático. Pero es que en ese entonces ya Abelardo se perfilaba claramente como la opción popular exitosa y efectiva para derrotar al petrismo. Si el Centro Democrático se hubiera sumado desde ese momento a Abelardo, los demócratas y el país nos hubiéramos evitado la división de la oposición y ahorrado la segunda vuelta electoral con el triunfo de Abelardo en primera vuelta.El reto de Abelardo es seguir manteniendo durante estas semanas el enorme y arrasador fervor popular que ha despertado entre los colombianos de todas las condiciones.Pero vamos a lo que viene. Abelardo y su fervoroso apoyo popular deben redoblar sus esfuerzos para que libremos a Colombia del riesgo de caer en el abismo del neocomunismo del comunista Iván Cepeda, y librarnos del continuismo del peor y más corrupto gobierno de nuestra historia republicana. La victoria de la democracia para la recuperación del país está al alcance de la mano. Pero en estas semanas hay que enfrentar las trampas y trapisondas de un petrismo iracundo, amargado, desorientado y violento por su inesperada derrota a manos del Tigre en primera vuelta.Cuando tu adversario se está equivocando, no lo interrumpas, dijo Napoleón. En las horas y días inmediatos a su derrota el petrismo ha cometido errores en cadena. Con su atolondrado y dictatorial intento de prohibición, Cepeda ha consagrado como el símbolo de la oposición nada menos que la camiseta de la selección nacional de fútbol, ad portas del campeonato mundial. Por su parte, Petro espanta a eventuales nuevos votantes moderados y respetuosos de las instituciones al denunciar un inverosímil fraude electoral del que no tienen ninguna prueba ni uno solo de las decenas de miles de testigos electorales de su propio partido, y que jamás denunciaron irregularidad electoral alguna ante las autoridades. Cepeda, como un títere bocón obedeciendo a su amo, repite al minuto las alucinadas falsas denuncias de Petro, para al día siguiente tener que desmentir a medias a su amo. Además, denuncian intervención extranjera en las elecciones de Colombia, cuando Petro tiene por costumbre meter sus narices en las elecciones de los países de la región. Ninguneando a su propio candidato, Petro advierte que ilegalmente “se pondrá al frente” de la campaña de Cepeda, cuestionando tanto el liderazgo como la idoneidad de su propio candidato y de su equipo. Ojalá sigan así, no hay que interrumpirlos.El reto de Abelardo es seguir manteniendo durante estas semanas el enorme y arrasador fervor popular que ha despertado entre los colombianos de todas las condiciones. Motivar para que apoyen su causa a los indecisos y a los centenares de miles de ciudadanos que no votaron en la primera vuelta pero que lo harán, ahora sí, en la segunda. Y, sobre todo, evitar errores y excesos verbales originados en provocaciones y amenazas de adversarios tramposos, que son expertos y veteranos en eso. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.
Victoria segura
Abelardo y su fervoroso apoyo popular deben redoblar sus esfuerzos para que libremos a Colombia del continuismo del peor y más corrupto gobierno.











