Durante d�cadas, las m�quinas han ido aprendiendo a superar al ser humano en tareas cognitivas, como el ajedrez o los c�lculos matem�ticos. Ahora, corren m�s r�pido, hacen acrobacias y aprenden a moverse en entornos que nunca han visto. En abril de 2026, un robot llamado Lightning cruz� la l�nea de meta de la media marat�n de Pek�n en 50 minutos y 26 segundos. Lleg� 17 minutos antes que el primer corredor humano de la carrera y bati� el r�cord mundial de la distancia, en manos del ugand�s Jacob Kiplimo, por casi siete minutos. Un a�o antes, en la primera edici�n de la misma carrera, el robot m�s veloz hab�a tardado dos horas y cuarenta minutos. La mejora en doce meses fue del 69%.No es un caso aislado. Boston Dynamics lleva a�os perfeccionando a Atlas, su robot humanoide capaz de encadenar saltos, volteretas y rutinas de parkour de forma aut�noma. El Unitree H1 ha alcanzado en pista una velocidad punta de 10,1 metros por segundo, superando la velocidad media de Usain Bolt durante su r�cord mundial. Y el G1, de la misma empresa china, replica patadas giratorias de kung-fu de 720 grados gracias a un sistema de aprendizaje por imitaci�n que le permite replicar movimientos humanos complejos."Desde hace veinte a�os vemos humanoides capaces de moverse, pero de forma muy concreta y repetitiva. Ahora, estos movimientos ya no son coreogr�ficos, empiezan a ser improvisados y aut�nomos dependiendo de lo que est� pasando en el momento y de su percepci�n exterior", explica Joan Sol�, investigador del grupo de Rob�tica M�vil del IRI (CSIC-UPC) en Barcelona.Gracias a esta capacidad de percibir el exterior e improvisar acciones, el de Honor consigui� correr por la calle con otros robots y humanos y llegar a la meta sano y salvo. El podio lo ocuparon otros dos Lightning igual que el ganador, pero no todos los humanoides que compet�an tuvieron la misma suerte. Uno de los robots choc� contra un veh�culo, el modelo H1 de Unitree se derrumb� cerca de la meta, y otros tuvieron dificultades con las curvas y desniveles.A pesar de estos fallos, los avances en los �ltimos dos a�os en rob�tica han sido muy llamativos sobre todo gracias a la inteligencia artificial. "Lo que cambia ahora es que confluyen tres capas. Primero, los modelos fundacionales multimodales y los modelos visi�n, lenguaje y acci�n permiten a los robots interpretar contexto, instrucciones y objetivos, no solo ejecutar trayectorias preprogramadas. Segundo, la simulaci�n ha madurado y permite entrenar y probar comportamientos a gran escala antes de llevarlos al mundo real. Tercero, los robots desplegados empiezan a generar datos operativos que retroalimentan los modelos, creando un c�rculo virtuoso de mejora", asegura Eva Cesteros, managing director Capgemini Engineering Spain.Coincidiendo con esto, Sol� asegura que aunque en estos �ltimos a�os tambi�n ha habido grandes avances en la construcci�n de los robots y su dise�o, el m�s relevante ha sucedido en el 'cerebro' del equipo. "La gente piensa que es dif�cil hacer la voltereta, pero lo complejo es percibirla realidad y adecuarse al momento".Econom�a de los robotsEn el informe "AI gets Physical", Barclays asegura que estamos en un momento clave debido al precio de estos equipos y sus avances, tanto por la incorporaci�n de IA como en las mejoras en su construcci�n. La entidad afirma que el coste unitario de producci�n de un robot humanoide ha ca�do 30 veces en la �ltima d�cada, pasando de aproximadamente 3 millones de d�lares a unos 100.000 d�lares por unidad. Y Unitree lo ha llevado m�s lejos, pues su modelo H1 se lanz� en 2024 a 90.000 d�lares, el G1 a 16.000, y el R1 se queda en los 5.900 d�lares.El mismo informe apunta a que el mercado de robots humanoides, que hoy vale unos 3.000 millones de d�lares, podr�a alcanzar los 40.000 millones en el escenario base para 2035, o incluso los 200.000 millones en el escenario m�s optimista.La inversi�n es un s�ntoma claro de este crecimiento. La financiaci�n de capital riesgo en rob�tica alcanz� los 8.800 millones de d�lares en el segundo trimestre de 2025, un aumento de 15 veces respecto a 2017. La valoraci�n de compa��as fabricantes de humanoides, como Figure AI pas� de 2.600 millones a 39.000 millones de d�lares en solo siete meses y cada vez m�s gigantes tecnol�gicos se apuntan a participar en este mercado.Esta misma semana, en la feria Computex 2026 celebrada en Taip�i, Jensen Huang, CEO de Nvidia, present� el Isaac GR00T, el primer robot humanoide de c�digo abierto que combina el cuerpo del Unitree H2 Plus, manos de cinco dedos fabricadas por Sharpa y el m�dulo de c�mputo Jetson Thor. La plataforma incluye adem�s modelos de IA, herramientas de simulaci�n y software para acelerar el desarrollo de humanoides. Nvidia pone la infraestructura a disposici�n para que cualquier empresa pueda construir su robot.Por su parte, Amazon dio el paso decisivo hacia los humanoides en marzo de este a�o con la adquisici�n de Fauna Robotics, una start up especializada en robots b�pedos creadora de Sprout, una plataforma de investigaci�n rob�tica. Previamente ya hab�a invertido en Agility Robotics y probado su robot Digit en tareas de almac�n.En el caso de Elon Musk, el magnate anunci� en Tesla un gasto en capital superior a los 25.000 millones de d�lares para 2026, el triple del a�o anterior, con una parte significativa destinada a la producci�n del robot humanoide Optimus. Musk ha llegado a afirmar que el 80% del valor futuro de Tesla vendr� de Optimus.Hegemon�a ChinaA pesar de las grandes inversiones y esfuerzos de empresas estadounidenses por destacar en esta nueva carrera por liderar la rob�tica del futuro, la geograf�a del poder es clara. Las empresas chinas ocupan cuatro de los cinco primeros puestos en cuota de mercado mundial de robots humanoides, con Agibot y Unitree a la cabeza.Unitree, que planea salir a Bolsa este a�o, lanz� en julio de 2025 su modelo R1 a 5.900 d�lares, un precio que los analistas consideraban inalcanzable durante a�os."Un humanoide espa�ol de PAL Robotics te cuesta cientos de miles de euros. En China, el equivalente cuesta 16.000. Si solo miras lo que valen los componentes, no te salen las cuentas, pero ellos tienen el apoyo del Gobierno, que invierte una millonada. Empresas de este tipo trabajan a p�rdidas, pero el gobierno les paga lo que pierden," explica el investigador.El pa�s asi�tico se ha consolidado como una potencia en la creaci�n de androides y fabrica 9 de cada 10 robots humanoides a nivel mundial. Su volumen de producci�n supera entre 30 y 36 veces la capacidad de Norteam�rica.�Y Europa? "La pregunta no deber�a ser si Europa puede producir tantos humanoides como China, sino d�nde puede crear m�s valor. Si intenta copiar la estrategia china de escala pura, probablemente llegar� tarde. Si se enfoca en rob�tica fiable, segura e integrada en industrias cr�ticas, todav�a tiene una posici�n muy defendible", explica Eva Cesteros.Un cerebro limitadoDetr�s de cada acrobacia o una media marat�n perfecta, hay un proceso que los ingenieros llaman sim-to-real transfer. Primero, un modelo de inteligencia artificial entrena durante horas o d�as en millones de simulaciones en paralelo, en entornos virtuales donde el robot puede caerse, chocar y aprender sin coste ni riesgo. De ese proceso masivo emerge lo que Sol� llama un "cerebro peque�o", es decir, una pol�tica de inferencia compacta y eficiente que sabe ejecutar una tarea concreta y est� lista para desplegarse en el robot f�sico.Un gran problema al que se enfrentan estos entrenamientos es la brecha entre el mundo simulado y el mundo real. Por muy precisa que sea la simulaci�n, el suelo tiene una textura diferente o el aire genera una resistencia inesperada. Nvidia y la Universidad Carnegie Mellon llevan a�os atacando este problema. Su marco ASAP (Aligning Simulation and Real Physics) ha conseguido reducir un 53% el error de movimiento entre la simulaci�n y el robot f�sico real. El 47% restante es el margen donde los robots tropiezan, se paralizan o simplemente no saben qu� hacer.Pero hay un problema m�s profundo, y es que ese cerebro peque�o no aprende nada nuevo m�s all� de para lo que ha sido entrenado. Si el robot que sabe correr se encuentra con una tarea distinta, no puede improvisar. El aprendizaje continuo, que una m�quina incorpore conocimiento en tiempo real, como hace un humano, sigue sin resolverse, aunque ya hay compa��as que avanzan en soluciones.Google present� en noviembre de 2025 una propuesta llamada Nested Learning, inspirada en las ondas cerebrales, para dotar a la IA de memoria sostenida. Sus propios autores reconocen en el paper que la IA actual sigue siendo esencialmente est�tica tras su entrenamiento inicial.�Robots trabajando?Sol� insiste en que hay muchos intereses econ�micos detr�s de la rob�tica actual, y la gran muestra es la entrada de grandes compa��as tecnol�gicas en el segmento. "Hay mucho inter�s en conseguir robots capaces de movimientos poco repetitivos, con m�s agilidad y velocidad de acci�n, incluso que puedan reaccionar. Estas m�quinas podr�an realizar trabajos duros como la descarga de camiones, por ejemplo".Otras perspectivas consideran la incorporaci�n de humanoides al entramado laboral como una oportunidad frente a la escasez de trabajadores y un futuro complejo ante los retos demogr�ficos. Morgan Stanley estima que 40.000 androides trabajar�n junto a humanos en Estados Unidos en 2030, con proyecciones de 8 millones para 2040 y 63 millones para 2055."El mayor hype es pensar que el humanoide generalista (un robot capaz de sustituir a una persona en casi cualquier tarea f�sica) est� a la vuelta de la esquina. Eso no es realista", asegura Cesteros. "Los humanoides tienen un potencial enorme, pero el valor a corto plazo estar� m�s en casos de uso acotados, peligrosos o dif�ciles de cubrir con mano de obra, no en robots generalistas haciendo de todo".La experta insiste en que hay avances muy importantes en locomoci�n, percepci�n y demostraciones p�blicas, pero quedan barreras cr�ticas hasta conseguir que este tipo de dispositivos trabajen mano a mano con los humanos. Seg� Cesteros, se necesita fiabilidad en situaciones excepcionales, destreza manual, sensibilidad t�ctil, seguridad en proximidad con humanos, autonom�a energ�tica, coste, mantenimiento, integraci�n con sistemas empresariales y retorno de la inversi�n.Pero a pesar de que un futuro con robots humanoides trabajando mano a mano con las personas pueda parecer lejano, el investigador Joan Sol� advierte, "yo estoy asustado. Todo va muy r�pido y claramente estos robots tienen el riesgo de dejar a los humanos in�tiles".