Le�n XIV en Espa�aEl consultor experto en gesti�n de crisis y docente es el m�ximo responsable de un operativo que compara con el de unos Juegos Ol�mpicos. "El riesgo cero en un evento como �ste no existe. No hay nada sencillo", admite Juan Pablo II bendice a la multitud congregada en la Plaza de Lima (Madrid) en su visita de 1982.EFEActualizado Viernes,
junio
00:28A la primera da plant�n. �Mil disculpas!!! Es un torbellino imposible�, lamenta en medio de la en�sima reuni�n en el Arzobispado de Madrid. A la segunda, Yago de la Cierva s� aparece en la sede de la Conferencia Episcopal. Con la sonrisa puesta a pesar de los estreses. Con mil esquemas en la cabeza y ni un solo folio en la mano. De la Cierva (65 a�os, gallego nacido en Madrid) es el hombre m�s solicitado en Espa�a pocos d�as antes de la visita de Le�n XIV, de la que es coordinador general.La llamada que recibi� en la sobremesa del pasado 23 de diciembre trastoc� su rutina de consultor especializado en gesti�n y comunicaci�n de crisis, profesor del IESE y presidente de la Fundaci�n Villanueva. En 2011 hab�a ejercido como director ejecutivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) celebrada en la capital -la del torment�n en el aer�dromo de Cuatro Vientos y el Yo soy adicto al Papa Benedicto- y en Navidad volvi� a ser reclamado para obrar una especie de milagro log�stico. Tambi�n para, igual que entonces, proyectar al Santo Padre entre la ciudadan�a espa�ola con ecos de fiesta.Dice que organizar un gran evento es como comerse un elefante a trocitos. �Qu� ha sido lo m�s dif�cil en la planificaci�n del viaje de Le�n XIV a Espa�a, que se produce d�cada y media despu�s de la �ltima visita de un pont�fice a nuestro pa�s?S�, han pasado 15 a�os desde la �ltima visita de un Papa y en Espa�a ten�amos muchas ganas de verle y escucharle. Todo en la organizaci�n de una visita papal se hace, en primer lugar, para que su palabra llegue bien a la gente de la Iglesia y a los que van a misa cada domingo, para reforzar su fe. Tambi�n a los que est�n bautizados pero ven lo de la fe un poco de lejos, para que vuelvan a ella. Y, por �ltimo, para mucha gente curiosa que no tiene formaci�n cristiana, para que conozca de cerca en qu� est� trabajando la Iglesia. Todo en la log�stica tiene que adaptarse a los contenidos. Tenemos que conseguir que el mensaje cristiano se note en el trato con los participantes, en la gesti�n del voluntariado, en las relaciones con las empresas y las autoridades p�blicas. Lo m�s dif�cil es hacer las cosas con tan poca antelaci�n. En 2011 tuvimos 27 meses para preparar la JMJ; ahora hemos tenido cuatro. Gracias a la organizaci�n de la JMJ ten�amos muchas cosas claras: cada sede tiene un jefe y, a su vez, un responsable de Contenidos, de Seguridad, de Transporte, de Log�stica, de Protocolo, de Comunicaci�n... Esa experiencia nos ha permitido avanzar m�s deprisa de lo normal. As� que llegamos por los pelos, pero llegamos.Resuma, por favor, la visita de Le�n XIV en cifras: �cu�ntos voluntarios estar�n involucrados, cu�ntas personas est� previsto que acudan a los muchos actos programados, cu�nto cuesta esta visita y qu� retorno econ�mico puede tener?Participan cinco di�cesis. Tenemos un sistema de inscripciones online en el que hay registradas casi 275.000 personas, lo que quiere decir que participar�n al menos tres veces m�s. Respecto a los actos multitudinarios en Madrid: calculamos que en la vigilia de los j�venes habr� entre 250.000 y 400.000 y en la misa de Cibeles, alrededor de un mill�n de personas o un poquito m�s. Voluntarios: casi 27.000 en Madrid, alrededor de 4.000 en Barcelona y l�mite alcanzado Tenerife y e Gran Canaria. Calculamos que el presupuesto estar� en torno a los 15-20 millones de euros, un poco por debajo de otros viajes papales. Si aplicamos los criterios de la JMJ 2011 para calcular el retorno sale que por cada euro que la Iglesia gasta en la visita, la sociedad recupera cinco. Un informe de impacto de PwC acreditado por la C�mara de Comercio de Madrid que la ciudad se gast� un poco menos de 50 millones y recuper� 250. Por tanto, es indudable que una visita papal tambi�n es una grand�sima inversi�n econ�mica para la ciudad. En este caso, para las cinco ciudades que lo organizan. M�s n�meros: tenemos 3.800 periodistas acreditados -m�s que una final de Champions- y m�s de 1.600 sacerdotes y casi 4.000 copones preparados...�Qu� evento no se perder�a si fuese un cat�lico an�nimo que no se conformara con ver la retransmisi�n a trav�s de la televisi�n o las redes sociales?A m� los que m�s me gustan son los eventos con poco p�blico, as� que no me perder�a la misa en la Sagrada Familia, que es la de m�s dif�cil acceso. Va a ser hist�rica y la consolidaci�n de un icono internacional. Pero todos los eventos van a tener mucho sentido. Otro evento precioso va a ser el encuentro del Papa con la sociedad civil en el Movistar Arena. El mundo de la academia, la empresa, los sindicatos, la cultura y el arte le van a presentar al Papa cu�les son sus desaf�os y �ste va a dialogar con ellos. Y luego est� el encuentro diocesano en el estadio del Real Madrid, repetici�n del que se realiz� a prop�sito de la visita de Juan Pablo II. Gente de mi edad suele decirme: "Yo estuve en el Bernab�u en el 82". Las nuevas generaciones dir�n: "Yo estuve en el Bernab�u en 2026".Le�n XIV tiene importantes v�nculos familiares y personales con Espa�a. �Habr� alg�n gui�o a esos or�genes durante el viaje? Y no olvidemos sus v�nculos con Per�. El primer acto p�blico se celebrar� en Plaza de Lima. De no haber sido all�, habr�a sido en la de Cuzco... Queremos que haya muchas personas de Per� y que Madrid sea un puente a Am�rica Latina. Que intervengan en los actos, que hagan lecturas, que den testimonios. Hay otro elemento importante: la comunidad agustina. Por lo dem�s, el Papa ha estado en Espa�a muchas veces, efectivamente. La agenda privada depende directamente de �l. Seguro que invita a mucha gente a la Nunciatura.La condici�n dual del Papa como l�der espiritual y jefe de Estado hace que su agenda est� dividida. �Cu�l de las dos vertientes ha resultado m�s desafiante en cuanto a planificaci�n?Su agenda como jefe de Estado tiene dos grandes momentos: la recepci�n en el Palacio Real y la visita a las Cortes. Ah� lo �nico que hacemos es acompa�ar al Papa. La organizaci�n corre a cargo de la Casa Real, el Congreso y el Senado. Por tanto, esta parte es sencilla. Tambi�n ha resultado sencillo organizar el encuentro del Papa con el presidente del Gobierno y distintas autoridades civiles en la Nunciatura. Digo sencillo porque hemos encontrado un clima de colaboraci�n total con todas las administraciones p�blicas. En cambio, su agenda como l�der espiritual es un poco m�s compleja porque muchos de los actos programados son multitudinarios.Llegada de Benedicto XVI al Monasterio de El Escorial en 2011.ANTONIO HEREDIA"Las nuevas generaciones dir�n: 'Yo estuve en la misa del Bernab�u en 2026'"�Qu� mensajes lanzar� el Papa en Espa�a? �Qu� cuestiones de las que m�s preocupan a la sociedad espa�ola tiene previsto atender el Santo Padre, tanto con su palabra como con su acci�n?El Papa se ha preparado muy bien la visita. Pidi� a los obispos que le explicaran cu�les son sus principales desaf�os. En la organizaci�n no tenemos acceso a los textos del Papa, los conoceremos cuando los lea, pero estamos seguros que va a haber continuidad con lo que est� diciendo en este a�o y escasos d�as de pontificado sobre la necesidad de tender puentes, construir juntos el bien com�n, volver a las ra�ces y afrontar retos como los de la inteligencia artificial, la globalizaci�n y la integraci�n social. Creo que sus palabras van a ser aldabonazos a la conciencia de los que son cat�licos y de los que no. El Papa ir� declinando estos mensajes en los diferentes actos. Por ejemplo, su discurso a las Cortes Generales, a la sede de la soberan�a nacional, lo veo como el de una persona que viene de fuera, nos conoce y nos plantea cosas que a lo mejor a nosotros nos cuesta reconocer que son importantes.�Por ejemplo?Reducir el clima de polarizaci�n pol�tica. Trabajar por la consecuci�n de objetivos comunes y para el largo plazo, no s�lo para el corto plazo electoral. Integrar con criterios de justicia a la inmigraci�n que hemos recibido en la �ltima d�cada. Cuidar a los enfermos, a los moribundos, a la infancia, a las madres en situaciones de vulnerabilidad. De no dejar a nadie atr�s. En eso creo que va a insistir el Papa.En la visita a las Cortes habr� representantes de dos partidos (PSOE y Vox) que, por diferentes motivos, tuvieron discrepancias o algo m�s con Francisco. �En la planificaci�n influye la atm�sfera que se puede encontrar Le�n XIV?El riesgo cero no existe. Cuando una figura de rango internacional como es el Papa acude a alg�n lugar, puede haber gente que lo malinterprete o lo manipule en su propio inter�s. A m� no me extra�ar�a que pasara en el Parlamento lo mismo que sucedi� cuando Francisco visit� el Congreso de Estados Unidos: cuando dijo cosas que ten�an que ver con la agenda conservadora, fue aplaudido por los republicanos mientras los dem�cratas miraron hacia otro lado. Y al rev�s. A m� me gustar�a que los pol�ticos que escuchen al Papa piensen antes de reaccionar.Es conocida la oposici�n del presidente espa�ol a algunas decisiones de su hom�logo estadounidense. El Papa tambi�n se ha visto envuelto en algunas pol�micas con Trump, sobre todo a ra�z de la guerra en Ir�n. �Le preocupa que se haga una lectura pol�tica de la foto entre S�nchez y Le�n XIV?En general, a m� no me preocupa nada. Soy consciente de que la visita papal va a servir para sembrar cosas muy buenas y tambi�n de que habr� gente que intente arrimar el ascua a su sardina. Ser� fundamental el papel de los medios de comunicaci�n para discriminar qu� dice el Papa y qu� son interpretaciones partidistas o interesadas.Francisco expres� su deseo de conocer in situ el impacto del flujo migratorio en Canarias. �Cu�nto tiene esta visita de tributo?Le�n XIV ha aceptado las herencias de Francisco. �ste aprob� un viaje a Turqu�a por el 1.700 aniversario del Concilio de Nicea y su sucesor lo convirti� en su primer viaje apost�lico internacional. Del mismo modo, acept� la visita a Canarias para poner en el foco en el drama de la ruta migratoria atl�ntica. Recordemos que Francisco empez� su pontificado yendo a Lampedusa y llamando a la puerta de Europa en nombre de quienes intentan llegar aqu� buscando un futuro mejor. La ruta atl�ntica es mucho m�s peligrosa, fatal y desconocida internacionalmente. De ah� que decidiera aceptar. Veo una continuidad absoluta entre Le�n XIV y Francisco.En alguna entrevista anterior le he le�do decir que era buena se�al que Francisco no viniera Espa�a porque otros pa�ses la necesitaban m�s. �La llegada ahora de Le�n XIV se explica desde la necesidad? Yo no s� si el Papa viene porque nos quiere m�s o porque lo necesitamos m�s, �sa es una pregunta para �l. Yo simplemente me alegro de que venga aqu� incluso antes de visitar Per�, EEUU u otros pa�ses europeos.Yago de la Cierva, en la sede de la Conferencia Episcopal Espa�ola, d�as antes de la llegada de Le�n XIV.CARLOS GARC�A POZO"Habr� much�simos momentos 'guau', pero no por la organizaci�n sino por la gente"Dos de las mayores coberturas medi�ticas internacionales recientes tuvieron escenograf�a eclesial. Una fue la inauguraci�n de la Catedral de Notre Dame en diciembre de 2024. La otra fue el entierro de Francisco en abril de 2025. Como experto en comunicaci�n, usted sabe que adem�s de inter�s, la visita papal debe generar impacto audiovisual. �Cu�ntos momentos 'guau' tendr� la visita de Le�n XIV?Much�simos. Pero no por la organizaci�n, sino por la gente. Lo que llama la atenci�n de las visitas papales a cualquier sitio no es la habilidad extraordinaria de la organizaci�n para ubicar los ba�os qu�micos, sino quienes acuden y participan en ella. Deduzco, en cualquier caso, que habr� previsto algo especial teniendo en cuenta escenarios tan ic�nicos como la Sagrada Familia, el Bernab�u o el puerto de Arguinegu�n.Pero yo no puedo desvelar las sorpresas. Ser�a como decir que, al final de la pel�cula, los protagonistas se casan.Una idea suya que viene de lejos: �veremos esta vez a Fernando Alonso al volante del papam�vil?Puedo adelantar que el conductor del papam�vil se llama Fabrizio y es un gendarme vaticano.�Habr� encuentro del Papa con v�ctimas de abusos sexuales por parte de la Iglesia?No lo sabemos. Eso forma parte de su agenda privada. Benedicto XVI y Francisco se vieron con v�ctimas de abuso clerical, pero se comunic� despu�s de que se produjera dicho encuentro. Eso no lo hace la Iglesia por ella, sino para proteger la privacidad de las v�ctimas y porque no quiere se convierta en un espect�culo sino en un momento de consuelo y sanaci�n. En una oportunidad para que el Papa pida perd�n y pregunte c�mo puede ayudarles desde la Iglesia en ese periodo de recuperaci�n de historias dram�ticas y terribles.Los medios de comunicaci�n estamos recordando estos d�as que usted trabaj� en la organizaci�n de la JMJ de 2011, pero no que tambi�n lo hizo en la de la Cumbre sobre la Protecci�n de Menores en la Iglesia, celebrada en el Vaticano en 2019. �Qu� conclusiones arroj� aquella cumbre acerca de la rendici�n de cuentas y de ayuda a las v�ctimas?Marc� un punto de inflexi�n. Gracias a Francisco, la Iglesia reconoci� que los abusos sexuales no son un problema jur�dico, sino cultural. El entonces Papa llam� a todos los presidentes de las conferencias episcopales y a los superiores generales de �rdenes y congregaciones religiosas masculinas y femeninas no para decirles cu�les eran las medidas de precauci�n o de compensaci�n econ�mica, sino c�mo tratar a las v�ctimas. El Papa dej� muy claros tres principios que deb�an pasar a todas las iglesias: responsabilidad, rendici�n de cuentas y transparencia. La Iglesia es una instituci�n que va a muchas velocidades. Hay unos episcopados que van deprisa y otros que van un poquito m�s despacio. Pero insisto, esa cumbre fue absolutamente decisiva. La transparencia es fundamental. Que una instituci�n sea opaca no quiere decir que sea corrupta. Pero cuando hay corrupci�n, siempre hay opacidad. A veces pensamos que la Iglesia es como una gran corporaci�n donde todo lo que dice el CEO va a misa, nunca mejor dicho. El Papa hace lo que puede porque la autoridad de la Iglesia est� en los obispos. Tengo que decir que el Episcopado espa�ol es uno de los siete de un total de 113 que han llevado a cabo una investigaci�n, han llegado a un acuerdo de compensaci�n con las v�ctimas y han firmado un acuerdo con el Estado. Por lo tanto, es uno de los que pueden ponerse de ejemplo a la hora de poner los medios para resolver el problema con justicia.�Qu� posibilidades hay de que el Papa regrese a Espa�a en 2027 para celebrar el A�o Santo Compostelano? �Esa visita depender�a del �xito de �sta?Si dependiera de m�, que soy gallego [risas]... Cuando Le�n XIV anunci� que ven�a a Espa�a, muchas di�cesis pidieron que fuera a Zaragoza, a Sevilla, al Pa�s Vasco... Y la respuesta del Papa fue: '�ste es mi primer viaje a Espa�a'. Creo que el Papa volver�.Usted se refiri� en su momento al eco de la JMJ de 2011 en cuanto a la asistencia a misa, las vocaciones entre los j�venes o la equis en la casilla de la declaraci�n de la renta. �Cu�l le gustar�a que fuera la herencia de esta visita?Me gustar�a que todos esos �ndices mejorasen. Sin embargo, lo m�s importante no se puede medir. Me refiero a si muchos cat�licos deciden practicar m�s intensamente su fe, ser m�s solidarios y comprometerse socialmente. En el fondo, �qu� significa que una visita del Papa tenga �xito? Conseguir que los participantes tengan un encuentro personal con Cristo. Si hay alguien que sabe medir eso, que me lo diga.�Qu� aprendi� el Yago de la Cierva coorganizador de las Jornadas Mundiales de la Juventud que haya puesto en pr�ctica el Yago de la Cierva coorganizador de la visita de Le�n XIV?En 2011 se hicieron much�simas cosas bien. De hecho, es una JMJ que ha pasado a la historia la historia como modelo. No solo en lo econ�mico, porque fue la primera que dej� beneficios, sino en organizaci�n, comunicaci�n, colaboraci�n con la sociedad civil y las autoridades p�blicas... Al mismo tiempo, cometimos errores de todo tipo. La organizaci�n de un evento y otro es muy diferente. Esto no es una visita a Espa�a, sino a cinco di�cesis, y todo debe estar mucho m�s coordinado. Es como pasar de un Mundial de f�tbol a unos Juegos Ol�mpicos, donde cada disciplina deportiva tiene sus propias reglas. Personalmente, estoy aprendiendo mucho.














