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Actualizado a las 02:05h.

Cuando este sábado, 6 de junio, León XIV llegue a Madrid, no saldrá del avión vestido solo de blanco sino con la muceta roja —capa corta cerrada que llega a los codos— y una túnica blanca con encaje que llevará sobre la sotana. Son las vestiduras que usa cuando se presenta como jefe de Estado o en ocasiones solemnes.

Además, en las misas llevará sobre los paramentos litúrgicos habituales el palio, una cinta de lana blanca bordada con cruces negras que le cae por los hombros. A diferencia de los demás obispos, no tendrá en la mano izquierda un báculo pastoral sino una férula.

Lo anterior no son adornos, ni formalismos o simple protocolo. Cada prenda o accesorio encierra una rica tradición de siglos con profundos significados y repercusiones que pasan desapercibidas a quienes no están familiarizados con ellos.