Actualizado Viernes,
junio
22:57Madrid est� te�ido de blanco y amarillo desde hace d�as. Todo est� preparado en la capital de Espa�a para recibir al Papa. En un paseo por el centro, se ven flores del color de la bandera del Vaticano por doquier; en un trayecto en coche por la M-30, las lonas de bienvenida al Santo Padre cuelgan de fachadas y puentes por encima de la autov�a de circunvalaci�n y los ni�os de los colegios cat�licos ensayan ��El Papa, Le�n, mola mogoll�n�.Este s�bado, a las 10.30 de la ma�ana, comenzar� en el Pabell�n de Autoridades del aeropuerto Adolfo Su�rez Madrid-Barajas una visita de Estado del Sumo Pont�fice que durante ocho d�as convertir� a Espa�a en altavoz para el catolicismo. Le�n XIV viene a Espa�a dos semanas despu�s de publicar su enc�clica Magn�fica Humanitas y en un tour que le lleva a cuatro destinos -Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Tenerife- para mostrarle todas las realidades del pa�s. Una visita que califican de hist�rica, pero que tambi�n sirve de ox�geno para el Gobierno.Pedro S�nchez cerr� ayer dos de las semanas m�s duras desde que es presidente. Primero con la investigaci�n e imputaci�n de Jos� Luis Rodr�guez Zapatero; a continuaci�n, con la declaraci�n de su hermano ante un juzgado extreme�o; para terminar con la crisis de la directora de la Guardia Civil, Mercedes Gonz�lez, pues el cuerpo armado ha reconocido tres reuniones suyas con la fontanera del PSOE, Leire D�ez.El presidente del Gobierno aspira a que los ocho d�as del Santo Padre en Espa�a sean un momento donde se desv�e el foco de atenci�n, en el que se deje de hablar de los esc�ndalos que rodean a su figura, y gane tiempo para lo que se viene: el 15 de junio declara su mujer, Bego�a G�mez; y dos d�as despu�s har� lo propio Zapatero.Desde que comenzaron los preparativos para la visita del Papa, el Gobierno ha intentado sacar r�dito a una relaci�n con la iglesia que se ha caracterizado en estos a�os por el trato entre F�lix Bola�os y la Conferencia Episcopal para alcanzar varios acuerdos. As�, sacaron adelante un sistema para reparar a v�ctimas de abusos sexuales en la iglesia; renunciaron a las exenciones fiscales del patrimonio de la Iglesia y recientemente llegaron a un acuerdo sobre la resignificaci�n del Valle de los Ca�dos. As�, se permite el culto religioso en la bas�lica, pero a la vez la intervenci�n del Estado para convertir el lugar en un espacio de memoria democr�tica.














