ExplicativoEl celular puede convertirse en una herramienta de distracción constante. Foto: ISTOCK04.06.2026 18:31 Actualizado: 04.06.2026 18:31

Muchas personas pasan gran parte de su tiempo revisando redes sociales, viendo videos o respondiendo mensajes en sus teléfonos móviles, mientras dejan pendientes actividades laborales, académicas o personales. Aunque esta conducta suele asociarse con falta de disciplina, especialistas consultados por el diario 'La Nación' señalan que detrás de este hábito pueden existir factores psicológicos más complejos.De acuerdo con el psicólogo clínico Sebastián Ibarzábal, el cerebro tiende a inclinarse por experiencias que ofrecen satisfacción inmediata, en ese sentido, navegar por aplicaciones o consumir contenido digital puede resultar más atractivo que enfrentarse a obligaciones que requieren concentración y esfuerzo.Según el experto explica que este fenómeno está relacionado con lo que denomina "dopamina evitativa", un mecanismo mediante el cual las personas buscan estímulos placenteros para escapar temporalmente de situaciones que les generan incomodidad. LEA TAMBIÉN La procrastinación digital afecta a millones de personas. Foto:ISTOCKPor su parte, la psicóloga Victoria Almiroty afirmó que la procrastinación no siempre surge por la presencia de distracciones tecnológicas. En muchos casos, está vinculada con la frustración o la presión que genera cumplir determinadas expectativas.La especialista señala que ciertas responsabilidades pueden despertar sentimientos de inseguridad o ansiedad. Como resultado, el individuo busca actividades más sencillas y gratificantes, encontrando en el teléfono una vía de escape accesible y constante. LEA TAMBIÉN El uso excesivo del teléfono puede afectar la productividad. Foto:ISTOCKSin embargo, este alivio suele ser temporal. Aunque revisar el celular puede proporcionar una sensación momentánea de bienestar, posteriormente aparecen preocupaciones relacionadas con las tareas pendientes, lo que puede incrementar el estrés y la sensación de culpa.Los expertos advierten que este patrón puede afectar distintos ámbitos de la vida. El retraso constante en compromisos académicos, profesionales o domésticos puede impactar el rendimiento, dificultar el cumplimiento de metas y generar conflictos con otras personas. LEA TAMBIÉN Posponer responsabilidades es un hábito cada vez más común. Foto:ISTOCKAdemás, las notificaciones, la reproducción continua de contenido y la actualización permanente de información contribuyen a que sea más difícil abandonar la pantalla y retomar las obligaciones.Frente a esta situación, los especialistas recomiendan identificar las causas emocionales que impulsan la procrastinación, establecer límites en el uso del celular y organizar las actividades mediante objetivos concretos. Reconocer el origen de estas conductas puede ser un paso importante para recuperar el control del tiempo y mejorar la productividad.KATHERINE BRAVO HERNÁNDEZ REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL EL TIEMPOMás noticias en EL TIEMPO Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.