Miles de personas se movilizaron durante cuatro días consecutivos en Albania para exigir la cancelación de un megaproyecto turístico asociado a Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump. Las protestas se concentraron en Tirana bajo consignas como “Albania no está en venta”, mientras los manifestantes denunciaron posibles daños ambientales, irregularidades en la adjudicación de terrenos y beneficios especiales otorgados a los promotores de la iniciativa. La polémica se intensificó tras la difusión de videos que mostraban maquinaria pesada y trabajos preparatorios en la costa de Zvernec. También aumentó la tensión después de que guardias de seguridad privados se enfrentaran con ciudadanos que protestaban contra el cierre de una playa mediante alambradas. Paralelamente, la Fiscalía Especial Anticorrupción (SPAK) confirmó la apertura de una investigación relacionada con el proyecto. TE RECOMENDAMOSKEIKO VS. SÁNCHEZ: EL DESTINO DEL PERÚ SEGÚN LOS ASTROS | ASTROMOOD CON JHAN SANDOVAL ¿Qué contempla el megaproyecto impulsado por Jared Kushner? El plan prevé transformar la isla de Sazan, una antigua base militar comunista deshabitada, en un exclusivo destino turístico. La propuesta incluye complejos hoteleros y villas de lujo en la isla, además de otro desarrollo en la zona costera de Vjosa-Narta, cerca de Zvernec, una región considerada ambientalmente sensible. Según información difundida por las autoridades y medios internacionales, Atlantic Incubation Partners LLC recibió en 2024 el estatus de “inversor estratégico”, una categoría que facilita trámites administrativos y brinda apoyo institucional. Diversas investigaciones vinculan a esa empresa con Affinity Partners, el fondo de inversión fundado por Jared Kushner. En enero de este año, Ivanka Trump visitó la zona junto a arquitectos e inversores y mantuvo reuniones con el primer ministro Edi Rama. La magnitud económica del proyecto sigue siendo objeto de debate. Algunas estimaciones sitúan la inversión en 1.600 millones de dólares, mientras que Rama llegó a mencionar iniciativas que podrían alcanzar los 4.000 millones de euros. Sin embargo, persisten interrogantes sobre la identidad de todos los participantes financieros y el papel exacto del Estado albanés en la operación. Fiscalía anticorrupción abre investigación por el polémico plan La oposición al desarrollo turístico ha crecido entre organizaciones ecologistas y propietarios que aseguran tener derechos históricos sobre parte de los terrenos involucrados. Más de 40 grupos ambientales solicitaron en enero la suspensión del proyecto por el posible impacto sobre los humedales de Vjosa-Narta, un ecosistema protegido que alberga numerosas especies de fauna y flora. La SPAK anunció esta semana una investigación relacionada con los cambios aplicados al estatus de protección de la zona y con los procedimientos utilizados para la adquisición de tierras. La fiscalía no ofreció detalles adicionales, aunque medios locales informaron que también se revisarán aspectos vinculados a licitaciones y al origen de los fondos empleados. Las manifestaciones, además, han puesto el foco sobre la ley de inversores estratégicos y las modificaciones introducidas en la normativa sobre áreas protegidas. Los organizadores consideran que estos cambios facilitaron la ejecución del megaproyecto turístico sin suficientes garantías ambientales. Luciana Kokaj, activista de derechos humanos, declaró a AFP: "Se trata de proteger Albania para nuestros hijos", al denunciar además presuntas disputas por títulos de propiedad en la región.