La tregua anunciada en Medio Oriente vuelve a mostrar signos de fragilidad apenas horas después de haber sido presentada. Para Juan Venturino, analista internacional, la principal dificultad radica en que existe una importante diferencia entre lo que se comunica públicamente y lo que efectivamente negocian los actores involucrados.
Según explicó, Estados Unidos suele asumir un rol central en la difusión de estos acuerdos, aunque eso no necesariamente implica que todas las partes estén alineadas con los términos anunciados. En ese sentido, advirtió que "estas treguas que establece en realidad Estados Unidos, lo hace de manera unilateral", lo que genera incertidumbre sobre su viabilidad a largo plazo.
El especialista también cuestionó la calidad y el alcance de la información que circula en Occidente sobre el conflicto. "Lo cierto es que del otro lado, digamos, de Occidente, nos llega poco en la información y en el caso de que nos llegue, nos llega de alguna manera manipulada", afirmó. A su vez, consideró que existe una distancia significativa entre la narrativa pública y las negociaciones reales que ocurren detrás de escena.
La desconfianza sobre el papel de Estados Unidos
Venturino sostuvo que uno de los factores que dificulta la consolidación de la tregua es la falta de confianza de algunos actores regionales en Washington. "Hay una cosa que se comunica, es decir, que trasciende y que se vende al mundo y otra que es la que realmente pasa", remarcó.











