En la Argentina, más de 7000 personas esperan un trasplante de órgano y la mayoría necesita un riñón. Sin embargo, dentro de esa lista hay pacientes con un nivel de anticuerpos tan alto que, aun cuando aparece un donante, el trasplante no es posible. Es en ese grupo donde las terapias CAR-T empiezan a abrir una alternativa.Los datos de los pacientes en espera surgen de los reportes publicados por el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai), que reflejan la magnitud del sistema de trasplantes en el país y las dificultades para cubrir la demanda. En total, este jueves, hay 7315 personas en lista de espera para un órgano, de las cuales más de 5500 necesitan un riñón. Aun con una actividad sostenida y con decenas de trasplantes mensuales, la disponibilidad no alcanza para cubrir la necesidad acumulada.En ese escenario, una serie de investigaciones publicadas esta semana en The New England Journal of Medicine y analizadas por la revista Nature introducen un cambio de enfoque que podría redefinir uno de los límites del sistema: no la falta de donantes, sino la imposibilidad de algunos pacientes de aceptar un órgano.El problema de algunos pacientes en espera de un órgano es conocido como hipersensibilización. Se trata de personas cuyo sistema inmunológico desarrolló una gran cantidad de anticuerpos contra los denominados antígenos leucocitarios humanos (HLA), presentes en los tejidos. Esos anticuerpos pueden generarse a partir de transfusiones, embarazos o trasplantes previos. Cuando aparecen, el organismo reconoce casi cualquier órgano donado como una amenaza y lo rechaza.En esos casos, el trasplante deja de ser una opción real. El obstáculo no es que no haya órganos, sino que el cuerpo del paciente no los acepta en niveles extremadamente altos. Para algunos, la probabilidad de encontrar un donante compatible es prácticamente nula.La estrategia con CAR‑T apunta directamente a ese punto. Se trata de una terapia que ya se utiliza en oncología, especialmente para tratar ciertos tipos de cáncer de la sangre. Consiste en extraer células del sistema inmune del propio paciente [linfocitos T], modificarlas en laboratorio para que ataquen un blanco específico y luego reintroducirlas en el organismo.Equipo de profesionales durante una cirugía de alta complejidad en un quirófano con soporte tecnológico especializado
CAR-T: de terapia contra el cáncer a herramienta clave para hacer viables trasplantes en pacientes sin opciones
Un tratamiento experimental logró que un grupo de rechazaban cualquier órgano se vuelvan compatibles; en la Argentina, más de 7000 personas esperan un trasplante














