CineSergio Oksman completa un prodigioso d�ptico con O futebol alrededor de todos los abismos que arrastra consigo la figura del padreImagen de Una pel�cula de miedo.Actualizado Jueves,

junio

21:05En un instante de Una pel�cula de miedo, padre e hijo recorren una galer�a elevada en Lisboa que tiempo atr�s fue acueducto. De repente, entre la casualidad y el docudrama, se pierden. O eso parece. Despliegan mapas, iluminan con sus linternas el fondo oscuro de unos corredores ciegos y se descubren uno al lado del otro. Solos y en silencio. O casi. No hay m�s. En verdad, y pese a lo tr�gico de la descripci�n, la escena se antoja m�s bien c�mica. No est� claro si forma parte de un hallazgo fuera del guion, o de una peque�a y simp�tica incursi�n en la ficci�n por fuerza terror�fica o, siempre cabe esa posibilidad, de una met�fora. Las met�foras, como los sustos, llegan cuando menos se espera. Lo cierto es que para entonces, con la pel�cula ya mediada, lo que ya no deja espacio para la duda es que la naturaleza h�brida entre la realidad y la fabulaci�n, entre lo misterioso y lo divertido, entre el cine y la propia vida es de manera tan radical la esencia misma del �ltimo y esperado prodigio de Sergio Oksman que no queda otra que rendirse; rendirse al encanto de lo imprevisible, rendirse a la enigma de los pasillos infinitos y rendirse a la voz en off en castellano a ritmo de portugu�s. Han pasado diez a�os desde O futebol —la pel�cula de la que �sta es continuaci�n, secuela o simple respuesta— y se dir�a que las reflexiones sobre la paternidad que una pel�cula propone desde la otra (y viceversa) se contradicen, se refutan y, finalmente, se complementan hasta ser la misma. En la cinta de 2015, el director acud�a a visitar a su padre al Brasil natal. Hac�a d�cadas que este �ltimo abandon� a la familia y desde entonces no hab�an tenido contacto alguno. Todo suced�a durante la celebraci�n del Mundial. El f�tbol del t�tulo no era met�fora de nada; era simplemente el �nico, circunstancial y manoseado tema de conversaci�n entre un padre y un hijo cuando apenas les quedaba nada que decirse. La idea era radiografiar un reencuentro y hacerlo en un espacio tan vac�o que se dir�a irreal. Era una pel�cula construida desde el dolor, pero tambi�n desde el perd�n. Era una pel�cula asombrosa que conclu�a de manera esencialmente triste.Ahora, en Una pel�cula de miedo, el director parte con su hijo Nuno a pasar las vacaciones a un hotel de Lisboa casi abandonado o a punto de estarlo del todo. El chaval dice no tener miedo ni de las pel�culas de terror que tanto le gustan ni de la propia residencia que tanto recuerda al c�lebre Overlook de El resplandor, de Kubrick. El padre, por su parte, se deja llevar entre la pereza del verano, los recuerdos del pasado, el misterio de una pel�cula inconclusa sobre el primer asesino en serie conocido de Portugal y, como toca, la responsabilidad (�o es miedo?) de saberse padre castigado quiz� por la maldici�n de su progenitor y abuelo del cr�o. Todo discurre a medio camino, a tientas o in media res, como se quiera, en un ejercicio de cine fascinante e hipn�tico entregado a borrar las fronteras entre el cine de g�nero (el de terror) y el de no-ficci�n, entre la culpa y la inocencia, entre el momento m�s terror�fico y el m�s divertido. Si se quiere, la estrategia es la misma que en la pel�cula anterior (construir la narraci�n a medida que avanza), pero esta vez desde el lado opuesto. Entonces, el misterio consist�a en comprobar si el resentimiento del abandono a�n segu�a ah�; ahora, la idea es exorcizar el propio misterio hasta alcanzar el otro lado. Y as� hasta llegar al momento en el que la pel�cula (como la vida) se descubre ella misma pel�cula (ficci�n de ficci�n) en un plano final en el que llueve como solo llueve en el cine; un plano tan melanc�lico y bello como ligeramente inquietante. Oksman no ha hecho una pel�cula, ha salido a buscarla y lo que ha encontrado es un misterio que deslumbra. Y duele un poco.—Director: Sergio Oksman. Int�rpretes: Sergio Oksman, Nuno Oksman, Daniel Blaufuks. Duraci�n: 72 minutos. Nacionalidad: Espa�a.