Resulta reconfortante una película que reivindica la esperanza y la posibilidad de empezar de nuevo en medio de la nada. La nada, en este caso, está en un valle de Colorado (Estados Unidos) devastado por las llamas en las que un joven vaquero interpretado por el actor británico Josh O’Connor ha perdido el rancho que heredó de su familia. Sin casa ni vacas, el joven vaquero es un paria en medio de un paisaje infinito. Segundo largometraje escrito y dirigido por Max Walker-Silverman, Rebuilding (Reconstrucción) es una película parca en palabras (como su protagonista) que prefiere entonar un canto a lo que queda cuando el fuego ha devorado toda la superficie. Los árboles pelados de los primeros planos son los restos humeantes de un pasado (el del propio Oeste) que el espectador evoca mientras Dusty, el joven vaquero desahuciado, intenta recomponer su vida. A través de los impresionantes paisajes de Colorado, Walker-Silverman nos habla de dos temas centrales de su historia: las raíces y la paternidad. Ambas están enterradas bajo esas cenizas que asoman al principio de esta película sencilla y pequeña que habla de la vida y sus penas sin dramatismo. Hay pérdidas, no solo materiales, por todas partes, y la tristeza está en ese cabizbajo y taciturno vaquero, Dusty, al que da vida Josh O’Connor. Pero frente a una realidad apocalíptica (la película ocurre en el presente, bajo la sombra del cambio climático), se impone la figura humana y sus lazos, no solo de sangre. Walker-Silverman incide en esto a través de la iconografía del Oeste: el hombre solitario, el sombrero y el caballo. Pero confronta esta figura mitológica con su némesis, el hombre que echa raíces. Esa dicotomía está en la sutil interpretación de O’Connor, entre su yo-vaquero y su yo-padre. Por momentos, ese íntimo duelo recuerda al de Ennis Del Mar, el tipo al que daba vida Heath Ledger en Brokeback Mountain, y a la relación con sus hijas. La compleja y trágica interpretación de Ledger de aquel hombre, partido entre la responsabilidad hacia sus hijas y la ausencia, planea de forma casi inevitable sobre Rebuilding, aunque ambos personajes no tengan mucho que ver. Quizá sea la soledad que encierran esas caravanas portátiles donde acaban vaqueros como Dusty o Del Mar, o porque Walker-Silverman tenía en mente a O’Connor desde que vio su masculina contención frente a los verdes y románticos paisajes de la maravillosa Tierra de Dios, película inglesa que guarda parentesco con Brokeback Mountain. Lo cierto es que en el fondo siempre emerge esa manera de interiorizar la pérdida, y a sí mismo, del genial Ledger, que en la película de Ang Lee abrió un camino por el que circula toda una generación de grandes actores, como O’Connor.Rebuilding es una propuesta de emociones llanas. Puede resultar demasiado bienintencionada y simple, pero merece la pena por su manera, dulce y optimista, de hablar de la resistencia desde una comunidad de desplazados en medio de un paisaje (o un país) devastado. O por cómo mira el mito del Oeste desde una masculinidad, la del vaquero sin rancho, que acepta las posibilidades de su nuevo lugar en el mundo. RebuildingDirección: Max Walker-Silverman.Intérpretes: Josh O'Connor, Eli Malouff, Meghann Fahy, Amy Madigan, Lily LaTorre, Kali Reis.Género: drama. Estados Unidos, 2026.Duración: 96 minutos.Estreno: 5 de junio.
‘Rebuilding’: Josh O’Connor se viste de vaquero en este bonito canto a la paternidad y las raíces
El actor británico interpreta a un taciturno ranchero de Colorado en esta película sobre la posibilidad de empezar de nuevo











