TurismoLa capital se une a ciudades como Los �ngeles, Nueva York o Par�s gracias su buena posici�n en el sector del turismo de negociosUna persona pasa ante una vivienda tur�sticaEl Mundo MadridActualizado Jueves,
junio
16:23Audio generado con IALa capital de Espa�a es una de las elegidas por Airbnb para impulsar su oferta hotelera, y no es casualidad. Madrid se une a ciudades como Los �ngeles, Nueva York o Par�s en la reciente iniciativa que la empresa de pisos tur�sticos ha puesto en marcha para integrarse tambi�n en el mercado hotelero, seg�n recoge Servimedia.La pujanza comercial de la ciudad y su buen posicionamiento a nivel mundial para viajes de negocios, congresos y eventos sit�an a Madrid como l�der de la pen�nsula ib�rica en la oferta hotelera de Airbnb: 79 hoteles disponibles, entre ellos NH, Vincci Hoteles o Smart Rental Group Collection. La intenci�n de la compa��a es hacerse con el nicho de mercado que corresponde a estancias cortas, desplazamientos profesionales, escapadas de fin de semana y reservas de �ltima hora, es decir, el turismo de negocios, que significa entre el 20% y el 25% de las pernoctaciones en la capital y mueve cerca de tres millones de viajeros profesionales al a�o, seg�n Madrid Destino.As� lo atestiguan las cifras que ofreci� el director general para Espa�a y Portugal de Airbnb Marketing Services S.L, Jaime Rodr�guez de Santiago, durante su participaci�n en South Summit: la estancia media en hoteles en Madrid a trav�s de Airbnb es de 1,94 noches. En esta nueva fase, la capital es un mercado prioritario para la compa��a estadounidense. Las reservas hoteleras no paran de crecer desde los primeros meses del a�o, ya que el aumento de �stas fue de un 45% en marzo respecto a febrero.Para la empresa, el choque comercial entre el alquiler de pisos tur�sticos y la oferta hotelera no existe, ya que compiten por dar soluci�n a necesidades distintas de los viajeros: el 55% de los clientes que reservaron un hotel volvieron a utilizar la plataforma en alg�n momento para alquilar un alojamiento.








