“Nuestra Villa sigue sintiendo hondamente la huella espiritual dejada por la fe católica durante siglos”, asegura el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, al comienzo de su último bando municipal, que firma a dos días de la llegada a la ciudad de León XIV a la capital de España.

El alcalde agradece al Papa su paso por Madrid dentro del viaje de seis días por la geografía nacional y asegura que la ciudad cuenta con “manifestaciones espirituales y culturales profundamente arraigadas en el tejido social”, que forman parte de su identidad y que se mantienen “con entusiasmo, sinceridad y fervor”, como “la devoción a Nuestra Señora de la Almudena, a San Isidro Labrador y al Cristo de Medinaceli, Señor de Madrid”.

Almeida también ha lanzado un mensaje de fraternidad, al citar a León XIV diciendo que “vivimos un tiempo en el que la paz, la concordia o la fraternidad corren el riesgo de ser consideradas por algunos una utopía de otros tiempos”. A la vez, pide “recordar la necesidad de no resignarse al enfrentamiento, al desencanto o a la indiferencia y seguir defendiendo, desde el respeto, aquello que une y fortalece a los barrios, las ciudades y la nación”.

Por último, exhorta a los madrileños “a hacer sentir desde el primer momento al Santo Padre la cercanía y el afecto que siempre han distinguido a esta ciudad acogedora y hospitalaria”.