Con el ahorro energético como prioridad para muchas familias, especialmente en el contexto geopolítico actual, es lógico priorizar los horarios más económicos a la hora de poner a funcionar los electrodomésticos. Aunque los precios varían en función de la tarifa que se tenga contratada, habitualmente, la franja en la que la electricidad es más barata suele extenderse de madrugada, desde las 0.00 horas a las 8.00 horas, cada día. El dilema, o problema, llega al combinar la convivencia en comunidad, ya que lo que para unos supone un alivio al bolsillo, para otros puede convertirse en una pesadilla que interrumpe el sueño.

“El uso de electrodomésticos no está prohibido, pero sí puede generar conflicto si produce ruidos molestos”, asegura Ana Prego, administradora de fincas colegiada, vocal del Colegio Oficial del Consejo de Administradores de Fincas de Galicia. “La ley de Propiedad Horizontal, en el artículo 7.2, prohíbe actividades molestas, insalubres o nocivas”, puntualiza.

Aunque no existe una franja horaria estatal única y son las ordenanzas municipales las que suelen delimitar el horario nocturno y fijar los decibelios permitidos, Prego calcula que suelen abarcar aproximadamente desde las 22.00 horas a las 8.00 horas. “Por tanto, sí es legal usar electrodomésticos de madrugada, pero si generan ruidos que superen los límites o perturben el descanso, pueden ser objeto de reclamación”, resume.