La apuesta de los demócratas de California por recuperar el control del Congreso mediante un rediseño de los mapas electorales para incluir a más votantes de ese partido en zonas de fuerte mayoría republicana se está topando con su primera barrera en la contienda por un distrito localizado al este de Los Ángeles. El conteo preliminar coloca en los dos primeros lugares a candidatos republicanos, que se enfrentarían por el escaño en las elecciones de medio mandato de noviembre. En las contiendas por otras curules que el Partido Demócrata también considera claves, sus aspirantes lograron avanzar a una segunda vuelta en noviembre.La estrategia impulsada por el gobernador de California, Gavin Newsom, en respuesta a la redistribución de distritos promovida por el presidente Donald Trump en Texas y otros Estados de cara a las elecciones de mitad de mandato, se complicó en la competencia por el Distrito 40, que abarca partes de los condados de Orange y Riverside, en el sur del Estado. El congresista republicano Ken Calvert (con el 36% de los votos, según resultados preliminares) y su correligionaria Young Kim (con el 22% de los sufragios) encabezan la votación. Las proyecciones de la agencia AP daban por seguro el pase de Calvert a la siguiente ronda. Más atrás quedaban las dos aspirantes demócratas, Esther Kim-Varen (16%) y Lisa Ramírez (8%). Si las boletas pendientes de contabilizar mantienen este escenario, ellas quedarían excluidas de la contienda. Bajo el sistema de jungle primary, o primarias abiertas, todos los candidatos compiten en una misma boleta y los dos más votados avanzan a la elección general, sin importar su afiliación partidista.“Los resultados de esta noche (martes) dejan claro que los votantes desean un conservador eficaz y coherente, alguien que ha estado con el presidente Trump desde el primer día”, declaró Calvert, quien gastó más de 7 millones de dólares en su campaña, en un comunicado citado por el periódico Press-Enterprise.La última esperanza de los demócratas es que las boletas por correo enviadas en los días previos a la elección favorezcan a Kim-Varen, quien ocupa el tercer lugar. “Hay decenas de miles de papeletas que aún no se han contado”, declaró al mismo medio Rusty Hicks, presidente del Partido Demócrata de California. “Pero si los demócratas quedan excluidos del distrito 40 de California, serán los votantes quienes se vean obligados a soportar ser representados por otro político republicano corrupto y supeditado a Donald Trump”.Los demócratas esperan sumar al menos cinco curules de California en su misión por el control de la Cámara de Representantes. Con los resultados preliminares del Distrito 40, posiblemente solamente puedan sumar cuatro más. No obstante, habrá que esperar hasta noviembre para saber con certeza qué tan efectivo terminará siendo el plan de los demócratas.El distrito de la discordiaUn conflicto que se originó cuando el establishment demócrata se inclinó por una legisladora estatal de origen indio en el Distrito 22, donde la mayoría del electorado es hispano, seguía latente tras las elecciones primarias. En la noche de este miércoles, la asambleísta Jasmeet Bains aparecía en tercer lugar en el conteo, con el 25,7% de los votos, por detrás de Randy Villegas, profesor universitario e hijo de inmigrantes mexicanos, que acumulaba el 29,8%. La agencia AP proyectaba que el actual representante del distrito, el republicano David Valadao, avanzaba a una segunda ronda tras haber obtenido el 44,5% de los sufragios.Las diferencias entre Bains y Villegas se agudizaron después de que el Comité de Campaña del Congreso Demócrata (DCCC) rompiera su decisión de no intervenir en las contiendas californianas e incluyera a Bains en su iniciativa De Rojo a Azul (Red to Blue), enfocada en ganar escaños en poder de los republicanos. El Distrito 22 abarca parte del Valle Central de California, donde alrededor del 70% de sus habitantes son de origen latino. Se trata de una importante zona agrícola que se ha balanceado hacia ambos lados en recientes elecciones presidenciales: en 2020 votó por Joe Biden y, cuatro años después, por Donald Trump. Por eso, es considerada una de las carreras más reñidas en la Cámara de Representantes para los demócratas este año.Las posturas divergen entre quienes apuestan por respaldar a un candidato demócrata hispano y progresista, aprovechando el amplio voto latino del distrito, y quienes prefieren apoyar a una legisladora con trayectoria en el servicio público y más moderada. La decisión del Comité Demócrata ha sido rechazada por Villegas y sus simpatizantes, quienes consideran que es un desaire al voto latino en California. Las otras demarcaciones en viloEn San Diego, en la carrera por la curul del Distrito 48, que deja libre el republicano Darrell Issa, avanzaron a una segunda vuelta su correligionario Jim Desmond, supervisor de ese condado, y Marni von Wilpert, concejal demócrata de la ciudad de San Diego, según proyecciones de AP.En un suburbio de Sacramento, la contienda por el Distrito 3 quedará entre el demócrata Ami Bera y el republicano Robb Tucker, de acuerdo con AP. Kevin Kiley, el actual representante de la demarcación, quedó fuera de las generales. Él era republicano cuando ganó las elecciones anteriores, pero se postuló como candidato independiente. En tanto, la carrera por el Distrito 1, que abarca buena parte del norte rural de California, incluyendo comunidades alrededor de Redding, Chico y Yuba City, también se definirá en noviembre entre aspirantes de ambos partidos, el republicano James Gallagher y el demócrata Mike McGuire, proyecta AP.