Actualizado Mi�rcoles,
junio
22:56La trama liderada por Santos Cerd�n y Leire D�ez se detuvo especialmente en la Guardia Civil. Seg�n el magistrado Santiago Pedraz, las cloacas del PSOE quisieron controlar todos los estamentos del Cuerpo para frenar cualquier investigaci�n que amenazara al entorno de Pedro S�nchez y para conseguirlo movilizaron al escal�n m�s alto del Instituto Armado, contaron con un colaborador dentro de �l e incluso amedrentaron a los agentes que dirig�an las pesquisas. El director adjunto operativo (DAO) de la Guardia Civil, el teniente general Manuel Llamas, -m�ximo mando uniformado del Instituto Armado y hombre de confianza del ministro Fernando Grande-Marlaska- presion� en plena investigaci�n del caso que afecta al hermano de Pedro S�nchez, David S�nchez P�rez -Castej�n. En este momento, la Audiencia pacense le juzga por la plaza p�blica que, presuntamente, consigui� a dedo en Badajoz.Llamas se person� a dependencias de la unidad para reunirse con un mando al que le exigi� que se pusieran "de perfil" en las investigaciones que tuvieran una "afectaci�n pol�tica". La actitud del DAO mantiene tensionada a la UCO desde hace m�s de un a�o por sus �constantes intromisiones� en la unidad para conocer el avance o el estado de las pesquisas que afectan al n�cleo de Pedro S�nchez o del partido. Llamas �se excede de sus funciones� para informarse de detalles que est�n bajo secreto judicial y ahora el magistrado Pedraz lo recoge en el sumario del conocido como 'caso de la fontanera'. Fue nombrado por Grande-Marlaska en diciembre de 2023 como n�mero dos de facto del Instituto Armado tras la directora general. Como ella, acumula fricciones con la c�pula de la Guardia Civil.Seg�n el sumario, el DAO indic� en las instalaciones de la UCO que aquellos procedimientos policiales que tuvieran "afectaci�n pol�tica" no se fuese proactivo. Es m�s, les indic� "que nos pusi�ramos de perfil". Y que, en todo caso, fuesen los jueces "quienes tomase la iniciativa". No es el �nico punto que detalla este mando de la UCO. Seg�n el sumario el 12 de julio de 2024 se celebr� una reuni�n entre altos responsables de la Guardia Civil para abordar la investigaci�n relacionada con el hermano del presidente del Gobierno. El encuentro tuvo lugar despu�s de que la UCO solicitara acceso a varios correos electr�nicos dentro de la causa que instru�a un juzgado de Badajoz.Durante esa reuni�n, el entonces director general de la Guardia Civil, Leonardo Marcos, manifest� su preocupaci�n por la actuaci�n de los investigadores. Seg�n el testimonio recogido en el sumario, calific� una de las solicitudes de la UCO como "totalmente prospectiva y malintencionada" y asegur� que la credibilidad tanto de la unidad como de la propia Guardia Civil estaba "por los suelos". En esta causa est� imputado el guardia civil Juan S�nchez Yepes a quien se le atribuyen delitos de revelaci�n de secretos, cohecho y contra las instituciones del Estado. �Los investigados habr�an llevado a cabo tambi�n actuaciones dirigidas, indiciariamente, a inquietar el normal desenvolvimiento de la actuaci�n de la UCO en los distintos procedimientos judiciales de los m�s variados modos�, apunta el juez de la Audiencia Nacional.Mercedes Gonz�lez, directora general del Instituto Armado, tambi�n aparece en la causa. El magistrado la aproxima a las cloacas del PSOE y considera que investig� a agentes estimulada por los miembros de la organizaci�n delictiva que, entre otros, campos intent� enraizarse en la Guardia Civil. La intenci�n habr�a sido la de amedrentarlos y despertar desconfianza hacia ellos. Se trata de una pieza secreta del denominado como caso Leire, en alusi�n a Leire D�ez, la fontanera de Ferraz.�Al ex director general de la Guardia Civil, Leonardo Marcos, se le se�ala por haber reprochado al jefe de la UCO y al jefe de Polic�a Judicial su investigaci�n sobre el hermano del presidente del Gobierno. Calific� el oficio de la UCO como "totalmente prospectivo y malintencionado" y orden� que se elaborara un informe en el que se concluyera que "no hab�a nada".�Otro agente, en este caso, el capit�n Juan Vicente Bonilla sufri�, seg�n atestiguan las pesquisas, una campa�a de desinformaci�n que buscaba atacar su profesionalidad y honorabilidad. Al igual que el coronel Manuel S�nchez Corb�, mando recurrente en las conversaciones de la organizaci�n, que buscaba confirmar si segu�a teniendo control sobre las investigaciones para intentar desestabilizarlo.Rafael Yuste, el jefe de la UCO, aparece mencionado como objetivo de la purga y presionado a trav�s de las informaciones reservadas y la solicitud de organigramas nominativos.El sumario tambi�n incorpora al teniente coronel Basilio S�nchez, acusado por la organizaci�n de destruir pruebas en ordenadores de la Audiencia Nacional y de fabricar pruebas falsas. En el mismo segmento sit�a al teniente general Arturo Espejo, vinculado por Leire D�ez a la supuesta contrataci�n irregular de sistemas de escuchas telef�nicas manipulables.Finalmente, los informes mencionan que la organizaci�n pretend�a extender estas acusaciones de "corrupci�n y puter�o" a otros oficiales de la UCO, como el coronel Ismael Abad o el comandante Redondo, con el fin de forzar un cambio de defensa en los investigados y controlar las estrategias judiciales.













