La llegada de nuevas inversiones a la industria de automoción española se está reflejando también en la mejora del empleo. Un indicador es la cifra de trabajadores afectados por regulaciones de empleo (ERE o ERTE), que cayó un 48% en el primer trimestre de 2026, en un contexto de recuperación del empleo, aumento de matriculaciones y reactivación de la producción tras reformas de calado en varias fábricas. Sin embargo, Catalunya emerge como la principal excepción a esta tendencia, con más despidos colectivos en Nissan y Ficosa, que vuelven a colocar a la comunidad en el epicentro de la reconversión laboral del automóvil.

De enero a marzo de 2026, el Ministerio de Trabajo registró 3.828 trabajadores afectados por regulaciones de empleo, casi la mitad de los 7.360 contabilizados en el primer trimestre del año anterior. La medida a la que recurren más las empresas es la suspensión temporal de contratos mediante un ERTE, con 3.407 afectados en el primer trimestre de este año frente a 7.171 en los mismos meses de 2025.