CineCien a�os despu�s de su nacimiento, el Museo de la Academia de Hollywood le dedica una exposici�n a la actriz que resalta la fascinaci�n permanente por su figuraMarilyn Monroe en 1954.El Mundo Los �ngelesActualizado Mi�rcoles,
junio
21:37Hollywood y Marilyn Monroe son dos entes indisolubles. Era inevitable que el Museo de la Academia de Cine de Los Angeles le dedicara una exposici�n a la rubia platino universal con motivo de los 100 a�os de su nacimiento, que se cumplen el lunes. La muestra es un despliegue generoso de objetos relacionados con la vida p�blica y privada de la actriz, incluyendo p�sters de sus cintas m�s recordadas, retratos, fotogramas y objetos personales de la mujer que acab� convertida en el icono m�s reconocible de la industria del cine americano.No es solo un homenaje meticulosamente planeado por la Academia de Hollywood y el infinito poder de su vasta colecci�n de objetos cinematogr�ficos. Es un paseo dise�ado para nost�lgicos y apasionados de Norma Jean, que siguen siendo legi�n pese al siglo que ha pasado desde su nacimiento y los 64 a�os desde el d�a en que se quit� la vida con barbit�ricos, en agosto de 1962. Entre los centenares de objetos que completan la muestra —algunos de ellos pertenecientes a colecciones privadas—, hay curiosidades como la mascarilla adelgazante para la cara que usaba despu�s de que le dijeran que ten�a papada, objetos de la pel�cula que nunca lleg� a terminar a las �rdenes de George Cukor, Something's Gotta Give (1962), o joyas como el vestido blanco que us� para la escena del metro en Nueva York de La tentaci�n vive arriba (1955), cuando Billy Wilder descubri� lo desesperante que era trabajar con Marilyn y lo hipn�tica que resultaba al mismo tiempo. Cuatro a�os m�s tarde, el legendario realizador recurri� de nuevo a su brillo y capacidad innata para la comedia para rodar Con faldas y a lo loco (1959), flanqueada por Jack Lemmon y Tony Curtis. Dos de los vestidos que luci� en la cinta son parte de la muestra, como tambi�n lo es la prenda rosada con guantes a juego que inmortaliz� en Los caballeros las prefieren rubias (1953). Amy Homma, la directora del museo, describe a Monroe como "una fuente inagotable de inspiraci�n y fascinaci�n", adem�s de "una visionaria". Sophia Serrano, la curadora que ha explorado la figura de la actriz durante dos a�os, cree que era una pionera en muchos aspectos, una luchadora innata. "Aunque tuvo un final tr�gico, la gente la percibe como un s�mbolo de resistencia", indica. "La vieron luchando contra el estudio, buscando obtener papeles con m�s matices y sin conseguir los roles que deseaba... Mucha gente se aferra a ella porque les da esperanza". Marilyn era s�mbolo de belleza deslumbrante, glamour y erotismo. Tambi�n de fragilidad e inocencia, con su timbre de voz medio infantil. Y de soledad, batallando de forma constante con sus fantasmas e inseguridades. Pero era una mujer de car�cter. En 1952, cuando un periodista descubri� que la actriz hab�a posado desnuda para un calendario cinco a�os antes, se neg� a doblegarse a las presiones del jefe de la 20th Century Fox, Darryl Zanuck. Dio la cara en una entrevista y reconoci� que era ella la de las fotos. "Estaba arruinada y necesitaba el dinero... no me averg�enzo de ello. No he hecho nada malo", dijo. Serrano ha tratado de reflejar todo eso en la exposici�n, que no ser� el �nico homenaje para celebrar los 100 a�os del nacimiento de la estrella. En Palm Springs, donde la artista californiana se sol�a refugiar con el clan de Frank Sinatra, hay previstos multitud de eventos alrededor de su figura, desde la apertura de una nueva tienda tem�tica hasta un intento de batir un r�cord Guinness con la mayor concentraci�n de personas disfrazadas de Marilyn. La casa Julien's de Los Angeles subastar� piezas de su vestuario personal el 4 de junio, incluyendo algunas lucidas por la protagonista de Ni�gara, tanto en su vida privada como en sus papeles cinematogr�ficos m�s c�lebres. Y el mundo editorial tampoco ha querido perderse la efem�ride. Han salido nuevos relatos indagando en el misterio de su muerte y recopilaciones de algunas im�genes ic�nicas de la actriz. Marilyn es infinita. Poco importa que su carrera durase tan solo 15 a�os. Hay una melancol�a y una fascinaci�n impresa en su figura que no pierde vigencia. Representa las luces y las sombras de una �poca irrepetible.










