La política comercial estadounidense vuelve a poner en vilo a la Unión Europea. La Administración de Donald Trump ha avisado de que impondrá aranceles del 10% a las importaciones de bienes producidos a través de trabajo forzoso. Una nueva amenaza arancelaria que se dirige a sesenta países y que también incluye al bloque comunitario. Bruselas no ha tardado en reaccionar. La Comisión Europea ha replicado que considera injustificado el último anuncio de Washington."La Comisión analizará detenidamente las conclusiones preliminares de la investigación y seguirá colaborando con el Gobierno de los EEUU. Dicho esto, la UE considera que los aranceles impuestos por estos motivos carecen de justificación", ha replicado Bruselas en un comunicado.

La Casa Blanca planteaba imponer aranceles de entre el 10% y el 12% a productos de socios comerciales en los que haya habido trabajo forzado. Canadá, México, Taiwán o Reino Unido se encuentran entre la lista de amenazados con esas tasas del 10% mientras que la Unión Europea, China, Japón, India o Suiza afrontan un arancel del 12,5%.

En marzo, Washington puso en marcha 60 investigaciones vinculadas a la falta de aplicación de varias económicas de aplicar medidas para importar bienes producidos con trabajo forzoso. Una investigación que se ha zanjado con conclusiones de incumplimientos en las sesenta economías.