El caso de la muerte del fundador de Mango se adentra en una dimensión desconocida. La jueza de Martorell (Barcelona) ha dado un giro a las pesquisas y pretende ahora indagar, más de un año y medio después del suceso, si la terapeuta que tuvo en tratamiento a los Andic “ha tenido alguna implicación en los hechos”.

La nueva hipótesis judicial está incluida en un auto del pasado 27 de mayo, adelantado por El País, en el que la jueza ordena a la compañía Vodafone entregar todo el tráfico de llamadas y mensajes del móvil de Andic entre el 21 y el 26 de marzo de 2025. Pese a apuntar directamente a la terapeuta, la magistrada no la cita como testigo ni como investigada.

Las fechas solicitadas por la jueza para acceder al contenido de su teléfono corresponden al viaje a Ecuador en el que, según Andic, le robaron el móvil. La jueza no se lo cree y apunta a una desaparición del terminal en “extrañas circunstancias”.

La obtención del contenido del teléfono de Andic es la única medida que permite, según la jueza, “comprobar los actos” que hizo el hijo del fundador de Mango así como “la premeditación de la acción criminal con alguna persona” y “la existencia de una tercera persona que directa o indirectamente participara en los hechos”.