Un hombre de 37 años, residente en el barrio marinero de El Palo (Málaga), continúa recuperándose después de sufrir una lesión severa atribuida a la picadura de una araña violinista. El incidente ocurrió mientras realizaba tareas de jardinería en la vivienda de un amigo, según recoge Diario Sur, que detalla que el afectado sintió "una fuerte punzada" en el brazo mientras regaba unas macetas.Fiebre muy alta, una protuberancia y necrosisEl primer síntoma fue una hinchazón rápida acompañada de fiebre alta, que llegó a los 39 grados. Horas después, el dolor aumentó y apareció una protuberancia en la zona afectada. El hombre acudió entonces al centro de salud, donde los profesionales consideraron que la lesión era compatible con la acción de una araña y, por las características, identificaron a la Loxosceles rufescens, conocida como araña violinista. El equipo médico procedió a abrir la herida para "eliminar el tejido afectado" y frenar la necrosis, además de administrar antibióticos y analgésicos.Temor a la pérdida del brazoLa evolución inicial generó preocupación entre sus familiares, que llegaron a temer "la pérdida del brazo". En los días posteriores, la piel comenzó a oscurecerse y aparecieron signos de necrosis. "Cuando le abrieron la herida tenía mucha pus", relató un familiar, que describió la situación como "horrorosa". El paciente continuó con revisiones periódicas y tratamiento farmacológico mientras la lesión avanzaba lentamente hacia la cicatrización.La araña violinista, habitual en zonas oscuras y poco transitadas como trasteros o garajes, posee un veneno proteolítico que destruye los tejidos cercanos al punto de inoculación. Aunque su presencia en España es limitada, puede causar lesiones importantes si no se atiende a tiempo. No obstante, los especialistas recuerdan que estos casos son excepcionales y que la especie no suele atacar a los humanos salvo que se sienta amenazada.Un riesgo bajo pese a la alarmaLos expertos insisten en que la incidencia real de mordeduras es muy reducida. La literatura médica recoge pocos casos confirmados en España y la mayoría cursa con síntomas leves. "Las instancias de mordedura son escasas", señalan los estudios, que explican que se trata de un animal "esquivo y huidizo" y que muchas picaduras pueden pasar inadvertidas por ser asintomáticas.Incluso en los casos sintomáticos, "una atención correcta y temprana a los signos clínicos que aparezcan suele garantizar una recuperación más o menos rápida y sin complicaciones posteriores". Las situaciones graves son muy poco frecuentes y no deben confundirse con las provocadas por especies de arañas americanas, cuyo veneno tiene mayor relevancia médica.