Zurich Rock’n’Roll Running Series de Madrid: en la línea de meta, antes de salir disparados, Lara y su novio se agarran de la mano, conjurándose para el reto que van a afrontar juntos. Zurich Marató de Barcelona: corriendo por la Ronda Litoral, con ya la mitad de los 42,195 kilómetros a su espalda, Jan ve aparecer a su pareja para hacer junto a él un buen tramo de la carrera. Maratón Valencia Trinidad Alfonso Zurich: Josep está atravesando lo que los maratonianos llaman ‘el muro’, cuando sobre los kilómetros 30 y 35 suele aparecer un cansancio físico y mental abrumador, pero a la altura de la plaza de toros vislumbra una masa de gente animándole y se arma de valor para seguir. Estas tres escenas definen a los tres protagonistas de este texto que coincide con el día mundial del running, que se celebra este 3 de junio: Lara Centol, Jan Bonamusa y Josep Forquet. Todos ellos, empleados de Zurich Seguros; todos ellos, treintañeros, y todos ellos, maratonianos. ¿Por qué corren? Sus motivos son variopintos. “Correr me despeja, me libera”; “ponerte metas y alcanzarlas es algo que te da mucha satisfacción”; “es mi momento de paz, de cortar con todas las preocupaciones”; “corriendo me siento más fuerte, confío más en mí, me siento más capaz de todo”. Una diversidad de impresiones y sentimientos en la que hay algo común que subyace: los lazos que esta práctica deportiva les ha permitido crear con los demás.