Antes se coge a un mentiroso que a un cojo, dice el rico refranero español. El exasesor popular Jesús Gordillo no sufre cojera, pero le han abierto juicio oral por un presunto delito de falso testimonio por su rocambolesca declaración como testigo en el juicio sobre la caja B del PP de València durante la etapa de Rita Barberá. La Fiscalía pide para Gordillo una pena de un año de prisión tras su actuación durante el juicio de la pieza A del 'caso Taula', en el marco del cual declaró el 24 de enero de 2024 para desdecirse de todo lo que había mantenido en la fase de instrucción, echarle la culpa a un muerto y acusar a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil de haberlo presionado, tal como informó elDiario.es. Su retractación, con fragmentos dignos del cine negro, hizo aguas por todas partes y no logró salvar al principal acusado, el ex vicealcalde de València, Alfonso Grau, condenado a la sazón a cuatro años y medio de prisión.

Se trataba del testigo clave de la causa sobre la caja B del PP de València para las elecciones de 2007 y 2011. La sentencia de la sección segunda de la Audiencia Provincial de Valencia, lejos de creer su drástico cambio de versión, ordenó en un auto complementario al fallo que se investigara si se había producido un falso testimonio, tal como solicitaba la Fiscalía Anticorrupción.