España es la única economía del euro que ve mejorar sus previsiones de crecimiento para este año, de acuerdo con los cálculos de la OCDE, que este miércoles ha elaborado su informe de perspectivas globales. En concreto, el organismo ha elevado una décima su previsión de alza del PIB para este año respecto al mes de marzo, hasta el 2,2%, la misma cifra que maneja el Gobierno. Es casi el triple que la media de la zona euro (0,8%) y muy por encima de Alemania (0,7%), Francia (0,7%) e Italia (0,5%). “Es un crecimiento equilibrado. La OCDE atribuye el dinamismo a la demanda interna, con un consumo privado sostenido por la fortaleza del empleo y una inversión impulsada por los fondos europeos”, valoran desde el Gobierno.La demanda interna es el principal factor que impulsa el crecimientoEl economista jefe de esta institución, Stefano Scarpetta, en la rueda de prensa que ha ofrecido tras la presentación, ha destacado en particular los buenos resultados que ha dado la política migratoria en España, justamente cuando este tema es objeto de debate entre las fuerzas políticas. Scarpetta puso de relieve como la integración de este colectivo ha reforzado el mercado de trabajo, lo que ha fortalecido la demanda interna y ha destacado qu la importancia no solo de regularizar, sino de asegurar su plena integración en el mercado laboral para que puedan realmente contribuir al desarrollo.Si el cierre de Ormuz se prolonga, el mundo crecerá a un ritmo que será la mitad del promedio de la década anteriorOtro elemento que ha subrayado Scarpetta ha sido la diversificación de las fuentes de energía, con el impulso generado por las renovables, lo que ha contribuido a rebajar la dependencia y el alza de la factura eléctrica. Asimismo, ha reconodio que “la exposición de España al conflicto en desarrollo en Oriente Próximo es limitada”, mientras que se prevé que el arancel medio sobre las exportaciones españolas a Estados Unidos se mantendrá por debajo del 15% .Entre las notas negativas, la OCDE ha incrementado su expectativa de inflación en España, que alcanzará el 3,3% este año. El organismo avisa de que un conflicto prolongado en Oriente Próximo podría intensificar las perturbaciones energéticas, manteniendo elevadas las presiones inflacionarias durante más tiempo y reduciendo el crecimiento, pero también impulsar el turismo en España, a medida que los viajeros se decanten por destinos considerados más seguros. Asimismo, la institución ha vuelto a criticar que las medidas para mitigar los altos precios de la energía deberían dirigirse mejor hacia grupos sociales vulnerables (en lugar de ser indiscriminadas, como han sido hasta ahora) y ser temporales para mitigar el impacto social de los precios más altos de la energía, limitando al mismo tiempo los costes fiscales.Por último, si bien considera que España está bien posicionada para aprovechar su fuerte expansión de las energías renovables, la OCDE considera que para materializar plenamente estos beneficios será necesario simplificar los procesos de concesión de permisos, acelerar la inversión en infraestructura de red y apoyar la inversión en almacenamiento.En términos generales, la OCDE considera que la guerra de Irán y el consecuente cierre del estrecho de Ormuz han supuesto un golpe para una economía global que antes del conflicto había demostrado una cierta resiliencia. El sistema económico, aseguran, está “bajo presión”. Ahora, en el peor de los escenarios que contempla esta institución, el crecimiento económico podría rebajarse al 2,1 (del 3,4% que se alcanzó en 2025) y continuar su descenso hasta el 1,8% en 2027, lo que supondría un ritmo que es la mitad del promedio alcanzado durante la última década. Asia, más dependiente de la energía del Golfo Pérsico, sería la zona más perjudicada. No hay que descartar que en este escenario más adverso algunas economías entren en recesión. Es interesante subrayar el caso de China, para la que la OCDE pronostica un frenazo constante en los próximos dos años, muy lejos de los ritmos elevados de los años anteriores. En concreto, la OCDE fija para China una fase de desaceleración, pasando de un crecimiento del 5,0% en 2025 al 4,5% en 2026 y al 4,3% en 2027.La otra superpotencia, Estados Unidos, también encamina un ciclo a la baja. En el escenario de referencia, se espera que el aumento de las exportaciones de energía respalde el crecimiento de EEUU y compense en parte el lastre que supone el aumento de los precios sobre el poder adquisitivo de los hogares. Se prevé que el crecimiento se modere del 2,1% en 2025 al 2,0% en 2026 y al 1,8% en 2027. Las dos grandes economías del planeta, atrapadas en una recíproca guerra comercial, están condenadas a sufrir en los próximos meses.Mientras el encarecimiento de los fertilizantes amaneza con poner en riesgo la seguridad alimentaria (especialmente en los países africanos, que podrían ver perjudicadas sus cosechas), la carencia de materiales esenciales para la producción de semiconductores es una sombra que planea sobre al actual boom de la IA. De hecho, según los datos que maneja la OCDE, los planes de inversiones de las grandes tecnológicas se mantienen este año y el siguiente. Para que se tenga una idea, el gasto de capital anunciado para el año que viene duplican los niveles del 2025. Si no se cumplen las expectativas y los retornos esperados, entonces la consecuencias negativas pueden ser imprevisibles.En el frente de la guerra comercial, la OCDE destaca que las taridas aplicadas por EE.UU.,después de alcanzar un arancel máximo del 18% la primavera del año pasado, ahora han descendido al 10%, gracias también a las decisiones judiciales de la Corte Suprema. No obstante, si se quisiera poner los datos en perspectivas, está claro que hemos entrado en una era de proteccionismo. Hoy en día uno de cada cinco bienes que se comercializan en el mundo está sujeto a alguna medida restrictiva (desde cuotas, tarifas o regulaciones), lo que confirma que el mundo se está haciendo más pequeño. Estrecho de Ormuz REUTERSEn La Vanguardia desde el 2000. Especializado en Economía internacional, ha cubierto como enviado el Foro Económico de Davos, la OMC o el BCE. Licenciado en Derecho en Roma, Master en Periodismo UB/, PDD del IESE. Premio AECOC.
La OCDE revisa al alza el crecimiento de España pese a la crisis del cierre de Ormuz
La economía española crecerá un 2,2% este año, una décima más de lo esperado por la organización en el informe del pasado mes de marzo









