El Gobierno de Almeida va a seguir apostando por vender suelo municipal para la construcción de vivienda a cargo de promotoras privadas, con el único límite de establecer “alquileres asequibles” durante siete años. El anuncio lo hizo este martes el propio alcalde de Madrid, unas horas después de que este periódico publicara que cinco parcelas vendidas bajo esta fórmula están siendo ofrecidas para el autoalquiler de los propios compradores.

El caso destapado en Arganzuela y en otros cuatro terrenos municipales, que Más Madrid ha tachado de “escándalo”, desvela que una cooperativa compró hasta cinco parcelas de suelo público por el precio mínimo. Estos lugares iban a estar destinados a alquileres asequibles -según el Ayuntamiento de Madrid- pero la promotora que vende estas parcelas pide por su venta hasta 660.000 euros y explica a los posibles compradores cómo alquilar cada piso “a uno mismo”.

Sobre este caso, el alcalde aseguró que “se cumple escrupulosamente la legalidad” y añadió que los “cooperativistas” no se pueden alquilar “a sí mismos” porque “no son propietarios” de las viviendas. “Es una buenísima medida la que se adoptó en su momento”, añadía pese a que dos de los tres lotes ofertados en el concurso municipal quedaron desiertos. Mientras, Rita Maestre acusaba al Ayuntamiento de intentar tapar una “malversación de suelo público” con esta operación.