Reus vive inmersa estos días en la preparación final de los tributos, diversos, a Antoni Gaudí, su hijo universal. El año del centenario de su muerte dejará un enorme legado físico en su ciudad –una escultura de bronce y un gran mural– y la activación de un ambicioso proyecto para replicar en Reus la primera obra de Gaudí, ahora en fase de construcción en la Sagrada Família.
En el mediodía de ayer, casi a la misma hora, dos actos cargados de simbolismo. En la fundición Ginfer se vertía el bronce líquido en los moldes de la escultura dedicada al arquitecto, obra de Joan Serramià. En el Gaudí Centre, epicentro turístico en Reus del legado del genio, se presentaba oficialmente el proyecto para construir la capilla de la Asunción con el anuncio de su ubicación: un solar cedido por el Ayuntamiento reusenc en la plaza Gandhi.
Imagen virtual de la capilla en la plaza Gandhi
LV
Casi a punto el gran mural dedicado al arquitecto y un báculo gaudiniano, regalo para el Papa en su visitaLa escultura de bronce, sobre un enorme pedestal de piedra, la misma piedra que se está utilizando para acabar la Sagrada Família, se inaugurará, si Dios quiere, el próximo martes coincidiendo con la visita del Papa a Barcelona. El lugar elegido, a los pies del campanario de la Prioral de Reus.











