Fede CedóMataró 03/06/2026 07:20 Actualizado a 03/06/2026 08:35 La reacción al desahucio que se produjo ayer martes en el barrio de Cerdanyola de Mataró (Maresme) ha vuelto a desencadenar graves disturbios, como los que sembraron el caos en abril del 2025 durante varios días. Ayer, al anochecer, grupos de jóvenes encapuchados empezaron a recorrer el barrio provocando incidentes, como la quema de contenedores y enfrentamientos con la policía.El refuerzo de Mossos d'Esquadra durante la noche, formado por varias unidades de antidisturbios, ya habían previsto los incidentes y tomaron el barrio para controlar las principales arterias. Los grupos incontrolados de jóvenes, muchos encapuchados, empezaron a lanzarles bengalas y objetos. Durante las protestas se han producido daños en el mobiliario urbano y se han quemado tres contenedores en la plaza Gatassa y las calles Garrotxa y Ronda Tarradellas.Multitudinaria asamblea vecina en Can Tunyí para protestar por los desahucios de viviendas .cedidaLos incidentes se empezaron a reproducir pocas horas después que el Sindicat de l'Habitatge celebrase una asamblea multitudinaria en el Parc de Can Tunyí, a la que asistieron unas 300 personas para protestar por la proliferación de desahucios que se producen en el barrio, cuatro sólo en la última semana, todos ellos de familias vulnerables.A partir de las nueve de la noche han empezado los conatos con los enfrentamientos y las persecuciones. Según el relato de los vecinos, los Mossos han realizado varias detenciones. Durante la jornada nocturna, grupos de jóvenes se han ido concentrando en las principales calles del barrio, tales como la calle Roselló, donde se han producido escenas de jóvenes lanzando pirotecnia, piedras y objetos al dispositivo policial.Lee tambiénEl alcalde de Mataró, David Bote, ha reaccionado a los incidentes a través de las redes sociales haciendo referencia al refuerzo policial que han establecido en el barrio de Cerdanyola los Mossos d'Esquadra y la Policia Local, avanzando que ya se han producido varias detenciones.Estos últimos incidentes recuerdan inevitablemente el estallido de graves disturbios que sufrió el barrio de Cerdanyola en abril del 2025, que se prolongaron durante varios días, que derivaron también en violentos enfrentamientos también propiciados por protestas por la falta de vivienda. En 2022, otro alboroto multitudinario mantuvo en vilo durante semanas a los dispositivos policiales en el barrio vecino de Rocafonda después de un incidente con un vecino al que multaron por estacionar mal su vehículo.Corresponsal de La Vanguardia en el Barcelonès Norte y corresponsal y responsable de la edición local de La Vanguardia en el Maresme. @fedecedo