Candela Peña entró al plató de Cara al Show dispuesta a robarse el show con su estilismo. Marc Giró la presentó nada más verla llegar: "Es una auténtica fuerza de la naturaleza". Ella lo justificó sin marcas ni etiquetas. "Todo es arte. Todo es moda, que es lo que mi cuerpo grita", dijo altiva.El reencuentro entre los dos amigos se saldó con un abrazo giratorio que elevó a Candela del suelo como si fuera el Circo del Sol. Antes de dejarse alzar, la actriz lanzó una advertencia: "Solo quiero que me cojas, ¡pero es que se me ve el culo!", advirtió entre carcajadas.La charla derivó hacia sus tres Goyas y ahí apareció la anécdota de la noche. Uno acabó en el lavavajillas tras mancharse con un táper de lentejas en una casa rural, en un Año Nuevo celebrado en febrero. "Salí con el Goya limpio, pero sin las pestañas que le había pegado tras la gala", bromeó.Ese era además el que más pesaba de los tres. Candela reconoció que cada estatuilla nueva pesa un poco menos, aunque se descartó como voz autorizada. "Llevaba seis años sin rodar, tampoco soy la más indicada para hablar del peso del cine español", señaló.Antes de despedirse, Candela pidió permiso para decirle algo a Giró, lo miró a los ojos y fue al grano: "Te extraño". El presentador no tuvo que esperar mucho para escucharlo también en catalán: "Et trobo a faltar", remató la actriz.
Candela Peña y Marc Giró vuelven a unirse en la pequeña pantalla: "Solo quiero que me cojas, ¡pero se me ve el culo!"
La actriz llegó desfilando, se fundió con el presentador en un abrazo giratorio y desveló que uno de sus Goya acabó en el lavavajillas por culpa de un táper de lentejas.
Candela Peña reaparece en «Cara al Show» junto a Marc Giró celebrando sus tres premios Goya, incluido uno que acabó en el lavavajillas durante una cena. Su presencia televisiva refuerza la importancia cultural del reconocimiento en la industria audiovisual española.













