En el estreno del programa en La Sexta el presentador tiró de lo que mejor sabe hacer y mandó algunos mensajes

Marc Giró llegó a Cara al show montado a lomos de un caballo, impecable, sonriente, chanante, como siempre. En muy poco tiempo, dentro del ascensor de siempre, anunció que en este primer programa estarían presentes Estopa, Jordi Évole, Eduardo Casanova, Yolanda Ramos y Chiara Oliver. Hizo una broma con la

"" title="https://elpais.com/television/2026-04-13/marc-giro-lleva-a-la-sexta-lo-que-le-hizo-triunfar-en-la-1-es-la-primera-vez-en-mi-vida-que-he-obedecido-y-aqui-estoy-con-un-sueldazo.html" data-link-track-dtm="">nueva cadena de televisión que lo paga, “La Secta”, y sacó a un señor con camiseta reivindicativa denunciando los problemas de los jóvenes españoles para adquirir una vivienda. El programa fue conservador, en el sentido de que Giró no se complicó con el menú, pidió entorno seguro y eso es lo que tuvo durante la hora y 40 de duración incluidos los tres bloques de publicidad.

Tras aparecer de entre una cortina verde, cómo no, hizo su monólogo. Esta vez aprovechó para hablar de su fichaje por Atresmedia, y mencionó algún que otro mensaje recibido en redes sociales que precisamente coincidían con el que le lanzó Pedro Sánchez durante la entrevista que Giró concedió a Jordi Évole. Todos le piden que no cambie en esta nueva etapa televisiva, así que hizo una de las cosas que mejor le salen: cantó en playback y bailó ‘vedetísimamente’ la canción No cambié que popularizó Tamara, poniendo especial énfasis en esa parte de la estrofa que dice “encontré un amor nuevo y con sus besos lo olvidé”. No sé, una a según qué horas del día le saca punta a todo. Como los grandes, se permitió el cameo durante tres segundos de Leonardo Dantés. Ahí la España más intelectual lo gozamos bastante.