NoticiaMientras el oficialismo lo presenta como un "acto de justicia social", para la oposición representa una política de persecución y vulneración.Casa de Leopoldo López en Caracas Foto: Captura de pantallaCORRESPONSAL DE EL TIEMPO EN CARACAS02.06.2026 22:41 Actualizado: 02.06.2026 22:41
La reciente toma de la casa del dirigente opositor venezolano Leopoldo López, ubicada en la urbanización Los Palos Grandes de Caracas, y su posterior transformación en un "club para abuelos" por el chavismo ha vuelto a poner sobre la mesa una práctica recurrente del Gobierno venezolano: la toma de propiedades de figuras disidentes para transformarlas en sedes institucionales, centros comunales, espacios recreativos estatales o simplemente expropiarlas. LEA TAMBIÉN Lo que para el oficialismo se presenta como un "acto de justicia social y devolución de bienes al pueblo", para la oposición representa una política de persecución, confiscación ilegal y vulneración de la propiedad privada. LEA TAMBIÉN La vivienda que alguna vez habitó la familia López-Tintori fue formalmente inaugurada esta semana por autoridades gubernamentales como un centro de atención para adultos mayores. El inmueble, que permanecía bajo custodia policial desde el exilio del dirigente hacia España en 2020, ahora cuenta con comedores populares, salas de revisión médica básica y áreas de juegos de mesa.Los voceros del Estado justifican la medida bajo el argumento de que los bienes de personas acusadas de "traición a la patria" o "corrupción" deben ser confiscados para el beneficio de los sectores más vulnerables.Los inmuebles de la oposición confiscados por el chavismoCasa de Leopoldo López en Caracas Foto:ArchivoEl destino de la casa de López no es un hecho aislado. En la última década, el Ejecutivo venezolano —amparándose en leyes como la Ley de Extinción de Dominio o decretos de utilidad pública, o la expropiación— ha tomado el control de numerosos inmuebles pertenecientes a políticos, empresarios y medios de comunicación críticos.Freddy Gutiérrez González, diputado oficialista, aseguró que la convertida casa de López cuenta con “sala de juego y recreación, salón de belleza, amplios espacios para conversar y compartir, consultorio de medicina general, oftalmología, fisioterapia y muchísimo más”.“Esta es la casa donde crecieron mis hijos, donde tenemos la memoria de nuestra familia, las fotos, las sábanas, los muebles, los juguetes. Esta es la casa en donde estuve un año y medio preso”, dijo a su vez Leopoldo López en un video publicado en sus redes sociales.Sedes de medios de comunicación ahora son universidades y centros culturales ideológicosQuizá, el caso más emblemático es el de las instalaciones del diario El Nacional en Los Cortijos. Tras una demanda civil por daño moral interpuesta por el primer vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello, el edificio fue embargado.La infraestructura fue asignada para el funcionamiento de la Universidad Internacional de las Comunicaciones (Laucom), un centro de formación ideológica y comunicacional del Estado. A su vez, viviendas de lujo pertenecientes a exdiplomáticos, exmagistrados y exministros disidentes (como las propiedades vinculadas a Rafael Ramírez) han corrido con suertes similares.Inaugurar un local sobre un hogar expropiado es un resumen de cómo opera el chavismo: destruyen, levantan obras chimbas, hacen propaganda y abandonan.Que el local sirva a personas más vulnerables (por culpa del propio chavismo), completa el mensaje.#NoEsJusto#NoEsNormal…— Naky Soto 🍃 (@Naky) May 30, 2026













