EL CALAFATE.- El último testigo en declarar en el juicio por el hundimiento del ARA San Juan fue el capitán de navío (RE) Jorge Bergallo, submarinista de larga experiencia, quien integró la Comisión Asesora del Ministerio de Defensa, encargada de investigar las causas del naufragio. Fue el testimonio que marcó una jornada cargada de emoción, porque era el padre del capitán de corbeta Jorge Ignacio Bergallo, segundo comandante de la nave cuando desapareció el 15 de noviembre de 2017, con 44 tripulantes a bordo.“Nunca me hizo algún comentario que a mí me generara ninguna preocupación, ni desde el punto de vista material, ni desde el punto de vista personal”, afirmó Bergallo al referirse a las conversaciones que mantenía con frecuencia con su hijo en función de la seguridad del submarino ARA San Juan. El capitán de navío respondió así a la consulta del abogado Juan Pablo Vigliero, defensor del excapitán de navío Claudio Villamide, uno de los imputados en la causa, quien le preguntó si como padre del segundo comandante del ARA San Juan creía que su hijo se sentía seguro navegando en el submarino.En esa misma línea amplió: “Nunca me hizo ningún comentario que me transmitiera inquietud o me la generara a mí. Al contrario, tengo fotos y no sé si ha circulado en algún medio, de él, con otros tripulantes y oficiales de la plana mayor (…) en el puente de navegación, no es un dato científico, pero están todos sonriendo, ninguno transmite dudas”.Para Bergallo, el ARA San Juan “reunía todas las condiciones de seguridad náutica de un submarino”. En octubre de 2017, cuando partió desde Mar del Plata, el ARA San Juan cumplía una misión operativa de la Armada que incluiría, a su regreso, patrullar la pesca ilegal en aguas del Mar Argentino. El marino retirado afirmó que el buque estaba en condiciones para desarrollar esa tarea, aunque aclaró: “Si se refiere a otra etapa, no sería tan contundente en afirmarlo”.La entrada del tribunal de Río Gallegos donde se hace el juicio por el ARA San Juan