EL CALAFATE.- El contraalmirante submarinista de la Armada Enrique Antonio Balbi (R) aseguró que nunca fue forzado por los mandos superiores a decir una cosa por otra durante los días que protagonizó el papel de vocero de la fuerza durante la desaparición del ARA San Juan.Balbi reconoció que durante los primeros días la información fue “escasa, incierta, a último momento y encima confusa”. El contraalmirante fue la cara visible de la Armada durante la desaparición del submarino.Balbi declaró durante tres horas ante el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz con sede en Río Gallegos, en una nueva audiencia del juicio en el que se busca determinar las responsabilidades penales por el hundimiento del buque del contralmirante (RE) Luis Enrique López Mazzeo, el capitán de navío destituido Claudio Javier Villamide, el capitán de navío (RE) Héctor Aníbal Alonso y el capitán de fragata (RE) Hugo Miguel Correa. Las audiencias se extenderán con los alegatos hasta el 8 de julio. El exvocero de la Armada declaró el jueves en forma presencial, recreó cómo recibía y buscaba la información en la fuerza para armar los partes de prensa diarios, hizo una autocrítica de la comunicación y contó que pasaron varios días hasta que conoció el mensaje en que la tripulación reportó el incendio en el balcón de baterías. En un pasaje de su testimonio incluyó unas sentidas palabras de homenaje para los 44 submarinistas fallecidos y expresó su dolor por lo ocurrido. “Elevo mi pensamiento en patrulla eterna y respeto profesional y personal de los 44 tripulantes y sus familias”, dijo.Enrique Balbi, vocero de la armadaEmiliano Lasalvia - LA NACIONAnte una consulta de la defensa, Balbi relató que los primeros días tras la pérdida de contacto con el submarino se caracterizaron por la falta de información clara y por la necesidad de reconstruir los hechos a partir de llamados telefónicos y comunicaciones informales con las distintas bases navales. El exvocero recordó que durante 26 días seguidos supo dar hasta cuatro conferencias de prensa por día, que se extendían con largos intercambios con los periodistas. También describió el funcionamiento de la denominada mesa de comunicación institucional, integrada por distintos funcionarios y especialistas, donde se procesaban los datos disponibles. Allí, reconoció que hubo demoras en el acceso a información clave, como el incidente de ingreso de agua por el sistema de ventilación, del que se enteró varios días después. En ese sentido, planteó como “lección aprendida” la necesidad de que el vocero acompañe desde el inicio a las máximas autoridades para contar con información de primera mano. “Con el diario del lunes, yo le estoy diciendo mi lección aprendida desde el punto de vista de comunicación institucional: yo tendría que haber viajado ese viernes, con el ministro y el almirante (Marcelo) Srur como jefe de la Armada, interiorizarme, entender el contexto, la situación, e ir armando eventualmente lo que después se requería, que eran los partes”, reconoció. El ARA San Juan tras la reparación en los astilleros TandanorMario de Fina - APEl vocero se refería al último mensaje enviado desde el submarino la mañana del 15 de noviembre, horas antes de la implosión, que decía: “Ingreso de agua de mar por sistema de ventilación al tanque de baterías número tres. Ocasionó cortocircuito y principio de incendio en el balcón de barras de baterías. Baterías de proa fuera de servicio. Al momento en inmersión propulsando con circuito dividido. Sin novedades de personal. Mantendré informado”. “Me acuerdo que lo llamé al capitán (Claudio) Villamide. ¿Qué pasó? ¿Qué es esto? ¿Cómo no sabía de esto? Y bueno, no sabíamos, no teníamos esa información”, y explicó que era un despacho con clasificación secreto. 2026-03-26
ARA San Juan: el exvocero de la Armada reconoció que la comunicación fue “confusa”
Enrique Balbi aseguró que nunca fue forzado a decir una cosa por otra, pero admitió falencias













