Casi 30 grados y un calor sofocante no han impedido que centenares de personas se congreguen este martes frente a la Puerta del Retiro, donde el Sindicato de Inquilinas ha convocado el inicio de la jornada de apoyo a Maricarmen. Medios internacionales como la televisión pública de Dinamarca han concurrido a la cita para tomarle el pulso a una historia que ha trascendido fronteras. El objetivo era parar su desahucio, previsto para el miércoles 3 de junio. Sin embargo, el juzgado de Primera Instancia de Madrid número 90 notificó por la mañana a su abogado que se aplazaba hasta el 24 del mismo mes. Esta prórroga no es, ni mucho menos, una victoria, "sino un intento de desmovilización", asegura la portavoz del sindicato, Alicia del Río, a este medio. Un intento de desmovilización que claramente no ha surtido efecto.PublicidadSon las 18.20 horas, diez minutos antes de la hora prevista para que dé inicio el pasacalles. El destino está solo a unos minutos: la calle Alcalde Sainz de Baranda, 46, la casa en la que Maricarmen ha vivido más de siete décadas. La propia Maricarmen ha llegado también. Varios niños la reciben con carteles de apoyo y ella les da conversación. "Esto es el futuro de España", dice. Después, dirigiéndose ya a ellos con más ánimo y humor del que cabría esperar en una situación como esta, añade: "Como no salgáis luchando os voy a dar". Sin dudarlo responden con un "Maricarmen se queda y los buitres a la mierda". Con su inocencia característica y desconocedores de la ilusión que brindan para Maricarmen en una jornada como la de hoy, el grupo se junta en corro a su alrededor. "Tú estás en mi calle", le hace saber uno. Se respira un ambiente curiosamente festivo y cargado de emoción, propio de la empatía y la solidaridad compartida.Son ya las 18.45, el pasacalles empieza y el número de asistentes se ha visto incrementado. El vecindario, ya sea por la curiosidad o con ánimo de colaborar, se asoma a los balcones de la calle Alcalde Sainz de Baranda con guiños de apoyo. Para quien no conozca esta calle, su trazado cuenta con una mediana ancha y arbolada, poblada de terrazas. Se trata de un barrio de Madrid más bien pudiente que no suele ser testigo de eventos como este. Sin embargo, Rosa, vecina que ha querido integrar la movilización, afirma que cada vez son más frecuentes: "Te cobran 2.000 euros por una habitación".A medida que la marcha avanza, trabajadores de los negocios aledaños salen a grabar junto a viandantes que se acercan para sumarse a la causa que sigue hasta el número 46. "Maricarmen, se queda", repite la multitud a pleno pulmón encabezada por el grupo de niños que ahora abrazan a la mujer.PublicidadDelante de su casa, Maricarmen se dirige a los varios cientos de personas que la han acompañado, con fuerza y serenidad en sus palabras, dice: "Esperemos que el próximo día 24 podamos parar esto, porque es una agonía la que llevo viviendo. Creo que ya, de alguna manera, o cruzo el río o me quedo en la orilla". Manda también un mensaje a Pedro Sánchez: "De la noche a la mañana nos encontramos en la calle por un fondo buitre. Un fondo buitre que, como tantos otros que hay en España, están permitidos por el Gobierno. Me gustaría saber por qué se hace esto, porque todo ser humano tiene derecho a un techo y una vivienda".A Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, y a José Luis Martínez Almeida, alcalde de su ciudad, también se dirige porque a día de hoy no le han dado "ninguna salida". Y, a continuación, reitera sus ganas de quedarse en la que ha sido su casa desde los 17 años: "Yo no me quiero ir. Es mi barrio, son mis vecinos. Conozco el barrio Retiro. Era un barrio de obreros, no de los lujos, que se ponen ahora en pisos de 900.000 euros". Rosa secunda las palabras de Maricarmen "ni el Gobierno, ni la Comunidad ni el Ayuntamiento hacen nada con las rentas. Yo no soy para nada de derechas, pero estoy convencida de que si el Ejecutivo quiere acabar con esto puede hacerlo. No hacen nada. Pero el Ayuntamiento tampoco".PublicidadDespués de Maricarmen llega el turno de las actuaciones e intervenciones que amenizan el anochecer y reafirman el tono festivo de la jornada. Empieza con Alberto San Juan recitando el poema Anti Naufragios, de Juan Bofill, con unos versos que encajan más que a la perfección con lo que se vive frente al número 46 de la calle Alcalde Sainz de Baranda: "La vida en el capitalismo es sentirse siempre desbordado, es alcanzar a no hacer todo, y sentirte culpable por ello". Llega ¡Tarp, Trap, Trapo Mino!, el mimo con espectáculo para los más pequeños –y los no tan pequeños–, ya que tras su representación se esconde un clamor de libertad: un globo en forma de llave que entrega a Maricarmen y una camiseta de la PAH. Eso sí, consigue arrancar una sonrisa a todos los presentes.Pasadas las nueve de la noche, todavía hay más de un centenar de personas disfrutando de las actuaciones de varias personalidades del mundo de la cultura. Facu Díaz, recién aterrizado de Latinoamérica, irrumpe con su humor característico y pide un aplauso para los convocantes. Pero también menciona a Urbagesa Desarrollo e Inversión, el fondo propietario del piso de Maricarmen, el cual ha investigado. Esta empresa, "que se define como plataforma", se dedica al negocio inmobiliario, pero también "al farmacéutico" y hace "un negocio redondo: te joden la vida, pero luego te venden pastillas".Los primeros asistentes empiezan a abandonar la zona cerca de las diez de la noche sin perder el ánimo festivo que ha acompañado toda la jornada. Y eso da esperanza; esperanza para Maricarmen y para todas aquellas personas que se encuentran en situaciones parecidas. Y no lo decimos nosotras, lo dice la propia Maricarmen, que, con unos ojos cargados de emoción, añade que "es lo último que se pierde", un tópico que hoy se siente más real que nunca. Para cerrar la jornada, el Sindicato de Inquilinas invita a los presentes el próximo día 23 de junio, la víspera del desahucio de Maricarmen, a repetir el encuentro.