La carrera espacial para protagonizar el retorno del hombre a la superficie de la Luna atraviesa un momento decisivo. Mientras la NASA reorganiza las etapas de Artemis III y IV, durante los próximos años, Blue Origin enfrenta uno de los mayores desafíos de su historia: reconstruir su infraestructura de lanzamiento tras la explosión sufrida por un cohete New Glenn durante una prueba de encendido estático en Cabo Cañaveral. Sin embargo, el desafío continúa siendo complejo y la firma aeroespacial propiedad de Jeff Bezos se encuentra trabajando a contrarreloj. El estallido y los estruendos destrozaron la mayor parte de la estructura de soporte utilizada para trasladar y posicionar el cohete en la plataforma. Avión supersónico X-59 de la NASA: qué es y cómo planea unir Londres y Nueva York en 3 horas en su primer vuelo de junio
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El director ejecutivo de Blue Origin, Dave Limp, fue optimista y precisó que “el sistema de almacenamiento de propelentes, los tanques de oxígeno, hidrógeno líquido y gas natural licuado están en buenas condiciones. La torre de agua también está intacta”. La situación adquiere una relevancia especial para la NASA debido a que Blue Origin es uno de los socios estratégicos seleccionados para desarrollar sistemas de aterrizaje lunar dentro del programa Artemis. Cápsula Blue Moon de la NASA La preservación de esos componentes resulta fundamental para acelerar los trabajos de recuperación. Según especialistas del sector aeroespacial, la construcción de nuevos tanques criogénicos y sistemas de abastecimiento puede requerir varios meses e incluso años En esta línea, el administrador de la NASA, Jared Issacman, advirtió que “los daños podrían requerir reparaciones mucho más extensas de lo inicialmente previsto” y durante una entrevista con un medio norteamericano Issacman reconoció que “una recuperación completa de la infraestructura podría incluso extenderse hasta 2028, aunque aclaró que la agencia espacial colaborará activamente para acelerar los tiempos de reparación”. Cinco aviones de investigación de la NASA realizarán vuelos de baja altitud para cartografiar la atmósfera terrestre Cuál es el plazo de Blue Origin para reconstruir su plataforma de lanzamiento Según diversas fuentes, un plazo más realista para que Blue Origin reconstruya su plataforma de lanzamiento y realice misiones desde allí es de entre 12 y 18 meses. De producirse este retraso, supondría un importante contratiempo para la NASA y su programa Artemis, que depende del cohete New Glenn y del módulo lunar Blue Moon tanto para el transporte de carga como, eventualmente, para misiones tripuladas a la superficie lunar. Cohete de la empresa aeroespacial Blue Origin. Aun así, la compañia aeroespacial estadounidense que compite con SpaceX, confía en que podrá reducir considerablemente esos plazos gracias a que gran parte de la infraestructura esencial sobrevivió a la explosión. NASA confirmó un estallido sónico a causa de un meteorito de 1,5 metros de diámetro Desde Blue Origin sostienen que los trabajos avanzarán con rapidez. Dave Limp aseguró que la compañía ya trabaja en un plan integral de reconstrucción y ratificó públicamente una meta ambiciosa: volver a lanzar un New Glenn antes de que finalice 2026. PM / EM










