CABO CAÑAVERAL, Florida, EE.UU. (AP) — Blue Origin informó el martes que la explosión de su cohete la semana pasada no afectó los tanques de combustible ni otras partes críticas de la plataforma de lanzamiento.Clave para el programa lunar Artemis de la NASA, el enorme cohete New Glenn de la compañía explotó durante una prueba de encendido de motores en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral. Una torre pararrayos y el transportador-erector utilizado para trasladar y elevar el cohete quedaron destruidos en la explosión, que envió ondas de choque a través del estado.El director ejecutivo, Dave Limp, señaló que los tanques de metano, hidrógeno y oxígeno parecen estar en buen estado. El tanque de agua también está bien y la torre de soporte sigue en pie y puede repararse en el lugar. Un propulsor y otras piezas del cohete almacenadas cerca no sufrieron daños.
En general, esto fue “una especie de buena noticia”, manifestó Limp en una actualización en X, y añadió: “Volaremos de nuevo antes de que termine este año”.La causa aún está bajo investigación.La NASA otorgó un contrato por cientos de millones de dólares a Blue Origin, la empresa de Jeff Bezos, apenas dos días antes del accidente, al elegir cohetes New Glenn para lanzar un par de vehículos exploradores a la Luna antes de la llegada de los primeros caminantes lunares de Artemis, quienes los conducirán. New Glenn también es necesario para lanzar el módulo de alunizaje Blue Moon de la compañía, que se utilizará para llevar astronautas a la superficie lunar en los próximos años.










