Un avión de entrenamiento Cessna se estrelló el lunes a las 16 en la intersección de las calles Marconi y San Giovanni Bosco, en Valbrembo, Italia. El accidente cobró la vida de Daniel Taino, instructor de vuelo de 26 años, y dejó gravemente herido a su alumno de 19 años, según informó el medio local L’Eco Di Bergamo.Un jardinero que trabajaba a apenas veinte metros del lugar del accidente fue el primer testigo en reaccionar. Subido a una escalera para podar un seto, vio el avión despegar del aeródromo cercano y notó enseguida que algo no estaba bien. "Me pregunté: '¿Cómo es que está tan bajo?'. Ni terminé el pensamiento y me pasó por encima de la cabeza virando, y escuché el golpe en la calle de al lado", relató el hombre, que prefirió mantenerse en el anonimato.A las 16.08, el jardinero alertó a las autoridades. "Mientras tanto{ me acerqué y escuché los gritos de ese chico. Pensaba que era la única persona en el avión. La otra no la vi, probablemente estaba debajo", señaló al L’Eco Di Bergamo.El hombre intentó asistir al herido hasta que llegó la atención médica. "El chico gritaba y agitaba los brazos: le presté las primeras atenciones, pero la ambulancia llegó en pocos minutos y, en cuanto actuaron los médicos, me aparté", explicó. Recordó que no escuchó el motor de la aeronave antes del impacto, solo el estruendo posterior, y que no hubo llamas: apenas los restos destruidos del Cessna junto al cerco de una casa vecina.La avioneta, antes de estrellarse, golpeó un poste de electricidad y cortó los cables de una caja de distribución suspendida. Otros vecinos de la zona también presenciaron la caída. "Acá es un constante ir y venir de aviones: despegan, dan la vuelta alrededor del aeródromo y aterrizan, y después vuelven a partir", dijo un residente. "No digo que sea peligroso, pero los que vivimos acá nos lo preguntamos. Y no es la primera vez que hay accidentes o aterrizajes de emergencia", advirtió.Quién era Daniel TainoDaniel Taino llevaba cinco meses como instructor de vuelo en la escuela Cantor Air, con sede operativa y taller de mantenimiento en el aeródromo de Valbrembo y clases teóricas en Nembro. Cumplía así un sueño de toda la vida: primero obtuvo la licencia de piloto de drones y luego la de piloto de aeronaves, antes de convertirse en instructor.La escuela Cantor Air cuenta actualmente con 257 alumnos y 503 pilotos certificados. El 93 por ciento de sus egresados consigue empleo una vez que obtienen la licencia, lo que la posiciona como una referencia del sector en la región."Daniel no era simplemente un instructor de nuestra escuela. Era parte de la familia Cantor Air. Lo vimos acercarse a la aviación cuando era un joven, con el entusiasmo y la curiosidad de quien mira el cielo como un sueño", escribió la escuela en una publicación de Facebook.La institución lamentó la perdida de Daniel y envió sus condolencias a la familia. "Su recuerdo seguirá vivo en quienes lo conocieron, en los alumnos a quienes acompañó en su formación, en los colegas que compartieron con él la pasión por el vuelo y en todos aquellos a quienes enseñó que la competencia profesional y la calidad humana pueden convivir en una misma persona", señaló la escuela. Además, expresaron su apoyo al alumno que sufrió heridas en el accidente y su familia. "Los acompañamos con discreción, afecto y esperanza, confiando en la fortaleza necesaria para afrontar una prueba tan difícil", remarcaron. Los investigadores permanecieron en el lugar hasta pasadas las 20 horas para reconstruir lo ocurrido. El testimonio del jardinero, que presenció el accidente desde pocos metros y fue quien alertó a los servicios de emergencia, resultó clave para el trabajo de investigación.