NoticiaMédicos alertan por auge de péptidos que se promocionan en redes sociales para perder peso, mejorar el rendimiento físico o “equilibrar las hormonas”.PERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD02.06.2026 15:38 Actualizado: 02.06.2026 15:38

El auge de los péptidos como supuestas soluciones para adelgazar, aumentar la masa muscular, retrasar el envejecimiento o mejorar el equilibrio hormonal está encendiendo las alarmas entre especialistas y autoridades sanitarias. Aunque algunos medicamentos basados en péptidos, como la insulina o los análogos de GLP-1 utilizados para tratar la diabetes y la obesidad, cuentan con amplio respaldo científico, una creciente oferta de sustancias comercializadas en internet y redes sociales carece de evidencia suficiente sobre su seguridad y eficacia. LEA TAMBIÉN Así lo advirtió la endocrinóloga Milena Castillo, quien calificó como “bastante preocupante” la creciente popularidad de estos productos, muchos de los cuales son promovidos por influenciadores e incluso por algunos profesionales de la salud para fines que no han sido validados científicamente.“Es muy preocupante porque estos péptidos han sido virales en internet. No están aprobados para uso médico, la evidencia en humanos es muy limitada y no existen suficientes estudios que demuestren seguridad y eficacia a largo plazo”, afirmó la especialista en entrevista con EL TIEMPO.La médica internista y endocrinóloga Milena Castillo. Foto:Edwin Caicedo / EL TIEMPOLa preocupación también es compartida por Alexandra Guarín, directora médica, regulatoria y de farmacovigilancia de Novo Nordisk Colombia, quien señaló que la creciente demanda de tratamientos para la obesidad está siendo aprovechada por un mercado paralelo de sustancias sin controles sanitarios.“La obesidad es una enfermedad crónica y multifactorial que requiere un diagnóstico y abordaje médico, no atajos. Las redes sociales han promovido un crecimiento exponencial en el uso de péptidos en Colombia y, aunque efectivamente hay péptidos aprobados por el Invima, circulan decenas de péptidos y mezclas sin ningún tipo de registro sanitario, dosis establecidas, controles de calidad ni mucho menos estudios clínicos que avalen su seguridad y eficacia en humanos”, aseguró.Alexandra Guarín, médica epidemióloga y directora médica para Colombia de Novo Nordisk. Foto:Edwin Caicedo. EL TIEMPOSegún explicó Castillo, los medicamentos peptídicos que sí forman parte de la práctica médica habitual han pasado por rigurosos procesos regulatorios que incluyen estudios preclínicos y ensayos clínicos en humanos de fase I, II y III. Ese proceso permite determinar su efectividad, identificar efectos adversos y establecer perfiles de seguridad tanto a corto como a largo plazo.Sin embargo, la situación es distinta para muchos de los péptidos que hoy circulan en el mercado informal. Castillo señaló que quienes los utilizan se exponen a riesgos que van desde alteraciones hormonales y metabólicas hasta reacciones alérgicas, contaminación de los productos o incluso falsificaciones.“Podemos tener alteraciones en las hormonas, en el perfil lipídico, en la glicemia y otros aspectos de la salud. Además, no sabemos realmente qué contienen estos productos ni cuáles pueden ser sus efectos secundarios potenciales”, explicó. LEA TAMBIÉN Guarín advirtió además sobre la facilidad con la que estos productos están llegando a los consumidores por canales no regulados.“Hoy somos testigos de que, aunque hay una necesidad legítima de mejorar la salud, la gente está recurriendo a inyectarse todo tipo de viales, en muchos de los casos aplicados por personas que no están facultadas para ello o simplemente comprados online, lo cual resulta muy preocupante”, señaló.Expertos alertan sobre riesgos metabólicos, hormonales y cardiovasculares. Foto:iStockPo su parte, la endocrinóloga Castillo también cuestionó las promesas de resultados rápidos que suelen acompañar la publicidad de estas sustancias. Frases como “pierda 20 kilos en un mes”, “rejuvenezca décadas sin efectos secundarios” o “controle sus hormonas de forma inmediata” deberían ser consideradas señales de alerta para los consumidores.“Tenemos que ejercer la profesión con mucha ética. No todo lo que se promociona en redes es seguro. Muchas veces esos cambios milagrosos y rápidos terminan pasando una factura muy grande a la salud de los pacientes”, sostuvo Castillo.La especialista hizo además un llamado a los pacientes para que verifiquen siempre que los medicamentos cuenten con registro sanitario vigente otorgado por el Invima, revisen cuidadosamente los empaques y adquieran estos productos únicamente en establecimientos autorizados. LEA TAMBIÉN “Si el producto no aparece en la base de datos del Invima, esa es la primera bandera roja”, señaló. También recomendó desconfiar de medicamentos vendidos a través de redes sociales, grupos de WhatsApp, spas, peluquerías o vendedores informales.Castillo subrayó que no todos los péptidos deben generar preocupación. Recordó que existen tratamientos ampliamente estudiados y aprobados, como la semaglutida, la tirzepatida y la liraglutida, que han demostrado beneficios no solo para la pérdida de peso y el control de la diabetes tipo 2, sino también para la reducción del riesgo cardiovascular.“Los análogos de GLP-1 cuentan con programas muy robustos de investigación científica. Tenemos evidencia sobre su seguridad, eficacia y beneficios en distintas enfermedades”, explicó.Los análogos de GLP-1, como ozempic, son péptidos probados. Foto:iStockEn ese sentido, Guarín insistió en la importancia de acudir a profesionales capacitados para tratar el sobrepeso y la obesidad, especialmente ante la proliferación de información engañosa en plataformas digitales.“En un contexto donde el 68 % del contenido sobre inyecciones para bajar de peso en redes sociales es falso, la mejor decisión siempre será consultar a un médico entrenado en sobrepeso y obesidad para que sea él quien prescriba el tratamiento adecuado”, afirmó.En un escenario donde las promesas de salud rápida y transformación física ganan espacio en las plataformas digitales, los expertos coinciden en que la mejor herramienta para proteger a los pacientes sigue siendo la evidencia científica y el acompañamiento médico.“La medicina es de medios, no de resultados. Por eso hay que desconfiar de las promesas exageradas y buscar siempre tratamientos respaldados por estudios serios y aprobaciones regulatorias”, concluyó Castillo.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud@CaicedoUcros Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.