Prometen perder peso sin esfuerzo, acelerar el metabolismo, quemar grasa localizada, controlar el apetito o o incluso imitar los efectos de medicamentos para la obesidad como Ozempic o Wegovy. Un sugerente mensaje reforzado con esas llamativas im�genes 'del antes y el despu�s' que tan bien funcionan en redes sociales. Ante el llamativa y preocupante aumento de la oferta de parches adelgazantes en las plataformas de venta online y en las redes sociales, la Organizaci�n de Consumidores y Usuarios (OCU) denuncia que "no se trata de medicamentos, por lo que no pueden atribu�rseles efectos sobre la salud ni son necesariamente m�s seguros".Seg�n el informe de la OCU, en realidad, los ingredientes declarados en su etiquetado son extractos vegetales y sustancias de uso cosm�tico, utilizados habitualmente como acondicionadores de la piel. Ninguno de ellos tiene un efecto adelgazante demostrado, y menos aun cuando se aplica de forma t�pica. De hecho, sus alegaciones incumplen el Real Decreto 1907/1996 sobre publicidad y promoci�n comercial de productos con pretendida finalidad sanitaria, tal y como OCU ha comunicado a la Agencia Espa�ola del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS). En concreto, se infringen los art�culos 4.2 y 4.13, al atribuir a estos parches propiedades adelgazantes —expresamente prohibidas— y al utilizar el t�rmino "natural" vinculado a supuestos efectos para perder peso. Es m�s, no son productos necesariamente inocuos y pueden provocar irritaciones, alergias o reacciones cut�neas, especialmente cuando su composici�n no est� claramente identificada. Y, lo que todav�a es peor, la propia publicidad minimiza cualquier posible efecto adverso y presenta el producto como completamente seguro por el mero hecho de calificarse como 'natural'. �Qu� dice realmente la evidencia cient�fica sobre los parches adelgazantes? "La evidencia cient�fica es clara: no existen ensayos cl�nicos controlados y publicados que demuestren que los parches adelgazantes comerciales reduzcan grasa corporal de forma significativa. Para que un parche funcione como tratamiento, el principio activo tiene que atravesar el estrato c�rneo, llegar a sangre o tejido adiposo en dosis suficiente, modificar el metabolismo graso y producir p�rdida de peso medible. Ning�n parche adelgazante del mercado ha demostrado eso. Lo que existe son estudios de algunos ingredientes por v�a oral, con resultados modestos, pero la v�a t�pica es una barrera completamente distinta. La piel no es una ventana: es un escudo", explica Piluca Barrau Mart�nez, farmac�utica y �ptico-optometrista especializada en dermocosm�tica, suplementaci�n y salud femenina Barrau Mart�nez detalla la composici�n de estos 'presuntamente' parches milagrosos: "Los ingredientes son: cafe�na, t� verde y sus catequinas, garcinia cambogia o �cido hidroxic�trico (HCA), capsaicina, mentol, algas o fucus, L-carnitina, jengibre, hiedra, casta�o de Indias y una larga lista de extractos etiquetados como 'detox' o 'drenantes'. Tambi�n es habitual que incluyan aromas y conservantes que producen sensaci�n de calor, fr�o o frescor. Esa sensaci�n en la piel es el principal efecto que el consumidor percibe y se confunde con un efecto metab�lico real. No lo es." Esta experta explica por qu� no se ha demostrado tener esa capacidad de reducir la grasa corporal al aplicarse sobre la piel que se les atribuye. "Por dos razones fundamentales. Primera: la piel es una barrera. El estrato c�rneo est� dise�ado para impedir que sustancias externas entren al organismo. Los parches farmacol�gicos que s� funcionan, como los de nicotina o los hormonales, est�n dise�ados con tecnolog�a espec�fica de liberaci�n controlada, veh�culos que optimizan la penetraci�n y dosis validadas. Un adhesivo con extractos vegetales no tiene nada de eso. Segunda: aunque alg�n extracto pudiera llegar a circulaci�n sist�mica en cantidades traza, no hay evidencia de que esas cantidades sean suficientes para modificar el metabolismo graso. El efecto cl�nico documentado es cero". No adelgazan, pero �son inocuos? "No necesariamente. Ah� est� el doble problema: no funcionan y adem�s pueden no ser seguros. A nivel cut�neo pueden producir irritaci�n, dermatitis de contacto, alergias, picor o quemaz�n provocados por adhesivos, aromas, conservantes o los propios extractos vegetales. Pero el riesgo m�s serio viene de los ingredientes activos: garcinia cambogia tiene alertas regulatorias por toxicidad hep�tica, con casos graves que han requerido hospitalizaci�n. Y luego est� el riesgo sist�mico m�s silencioso: en productos vendidos online sin control adecuado, la FDA y el CDC han documentado adulteraci�n con sustancias no declaradas, incluyendo adelfa amarilla, una planta con riesgo cardiovascular, digestivo y neurol�gico real. El riesgo invisible es a veces el mayor". �A qu� riesgos se refiere? "Los riesgos son de tres tipos. El primero es el riesgo f�sico directo: reacciones cut�neas, alergias, y en casos de adulteraci�n, toxicidad grave. El segundo es el riesgo de interacci�n farmacol�gica: si una persona polimedicada usa un parche con extractos de plantas que interfieren con enzimas hep�ticas puede alterar la metabolizaci�n de sus medicamentos sin saberlo. El tercero, y quiz�s el m�s infraestimado, es el riesgo del retraso terap�utico: alguien con obesidad que invierte dinero, tiempo y esperanza en un parche que no funciona, no est� buscando ayuda real. Eso puede suponer meses o a�os perdidos en el manejo de una enfermedad cr�nica que tiene tratamientos eficaces". �C�mo identificar promesas milagro relacionadas con la p�rdida de peso? "Hay se�ales muy claras. Un producto milagro promete resultados r�pidos sin cambios en la dieta ni en el ejercicio; habla de quemar grasa localizada, que no existe fisiol�gicamente; asegura que act�as mientras duermes; dice imitar a Ozempic o Wegovy sin ser un medicamento; se presenta como '100% natural y sin riesgos' cuando ni lo uno ni lo otro son garant�as cient�ficas; y usa fotos de antes y despu�s sin contexto ni metodolog�a. La regla que yo aplico como farmac�utica es esta: si promete mucho, r�pido y sin esfuerzo, ese producto no est� hablando el lenguaje de la ciencia. Est� hablando el lenguaje del marketing dirigido a la desesperaci�n". Barrau Mart�nez explica por qu� estos productos no pueden compararse con tratamientos farmacol�gicos para la obesidad: "No est�n en la misma categor�a cient�fica ni regulatoria. Un medicamento aprobado para la obesidad ha pasado por ensayos cl�nicos fase I, II y III, ha demostrado mecanismo de acci�n, dosis terap�utica, seguridad y eficacia en poblaciones reales, y ha superado la evaluaci�n de la EMA o la FDA. Los agonistas GLP-1 como semaglutida o tirzepatida act�an sobre receptores espec�ficos, modifican el apetito, el vaciamiento g�strico, lase�alizaci�n hormonal y producen p�rdidas de peso del 10 al 20% del peso corporal en ensayos controlados. Comparar eso con un adhesivo con extractos vegetales es cient�ficamente incorrecto y puede tener consecuencias cl�nicas reales si alguien abandona o evita un tratamiento eficaz por creer que el parche le va a funcionar".�Qu� se�ales deber�an hacer desconfiar al consumidor antes de comprar? "Le dir�a al consumidor que active su alerta ante cualquiera de estas se�ales: que el producto no tenga n�mero de registro sanitario visible; que las instrucciones vengan solo en ingl�s o en idiomas no oficiales del pa�s de venta; que se venda exclusivamente online sin posibilidad de consultar a un profesional; que los testimonios sean el argumento principal; que cite estudios sin que se puedan verificar; que use t�rminos como 'quema grasa', 'adelgaza mientras duermes', 'sin esfuerzo' o 'efecto Ozempic'; y que el precio sea muy bajo para lo que promete o, al contrario, exageradamente alto para justificar la exclusividad. Y siempre, antes de comprar cualquier producto relacionado con el peso, la recomendaci�n es consultar con un farmac�utico o m�dico. No porque seamos imprescindibles, sino porque el acceso a informaci�n contrastada deber�a ser el primer paso, no el �ltimo." Esta especialista no deja lugar a la duda: "La p�rdida de peso no se pega a la piel. Necesita metabolismo, evidencia y acompa�amiento profesional"