El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, sonríen durante una reunión oficial en la Casa BlancaLa administración de Donald Trump puso en marcha un plan para gravar con un 25% a numerosas importaciones procedentes de Brasil, al concluir que el país mantiene políticas que, según Washington, perjudican el comercio estadounidense.La propuesta, presentada por la oficina del representante comercial de Estados Unidos, inició un proceso formal con audiencia pública y plazos definidos, y reactivó un choque diplomático con el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.PUBLICIDADLa iniciativa se apoya en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, un instrumento que habilita represalias cuando Estados Unidos sostiene que prácticas de un socio comercial “restringen” o “cargan” su intercambio. En este caso, la evaluación abarca temas variados: desde servicios de pago electrónico y normas sobre propiedad intelectual, hasta condiciones de acceso al mercado de etanol, aranceles preferenciales y cuestionamientos vinculados a deforestación ilegal.PUBLICIDADAunque el anuncio se centró en el nuevo arancel del 25%, el esquema incluye una lista de productos que no quedarían alcanzados. Entre los rubros mencionados como excluidos figuran carne vacuna, café, tierras raras, algunos metales, energía y piezas aeronáuticas. También se contemplaron exenciones para múltiples frutas y frutos secos, petróleo crudo y derivados, compuestos farmacéuticos, químicos orgánicos y fertilizantes. Además, la propuesta indicó que el 25% no se aplicaría a importaciones ya sujetas a gravámenes estadounidenses por motivos de “seguridad nacional” en otros regímenes arancelarios.PUBLICIDADDonald Trump y Luiz Inácio Lula da Silva se saludan con un apretón de manos durante una reunión en WashingtonEl cronograma fijó una recepción de comentarios hasta el 1 de julio, una audiencia pública para el 6 de julio y un límite del 15 de julio para definir una respuesta oficial dentro del expediente. El diseño del proceso anticipa semanas de negociaciones, presión de sectores empresariales y toma de posición de actores políticos en ambos países.El principal funcionario comercial involucrado, Jamieson Greer, defendió la decisión de avanzar con medidas punitivas al sostener que el expediente concluyó que las prácticas brasileñas resultaron “irrazonables” y terminaron por afectar el comercio de Estados Unidos. En declaraciones televisivas, caracterizó el caso Brasil como “bastante matizado” por el alcance de las excepciones.PUBLICIDADGreer también vinculó la estrategia arancelaria con un objetivo interno: reducir lo que describió como un déficit comercial “gigante”. En la misma línea, anticipó que la administración divulgará, en las próximas semanas, resultados de otras investigaciones similares que podrían derivar en más aranceles.Ese marco incluye pesquisas en curso sobre capacidad industrial excedente atribuida a China y otros socios, además de un expediente relativo a la aplicación de prohibiciones sobre trabajo forzoso en decenas de países. Washington también comunicó el inicio de una investigación sobre prácticas de propiedad intelectual de Vietnam.PUBLICIDADPor su parte, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva afirmó que Eduardo y Flávio Bolsonaro influyeron en el endurecimiento estadounidense y los acusó de actuar contra los intereses nacionales. Lula reaccionó al anuncio de nuevos aranceles impulsado por la administración de Donald Trump y cuestionó a dirigentes vinculados al bolsonarismo (REUTERS/Archivo)“Esos hijos de Bolsonaro consiguen ser peor que él, en verdad, han mercadeado con la patria”, sostuvo durante un acto en el municipio de Catalão.PUBLICIDADLula reprochó que los hijos del ex presidente se involucren en conversaciones que, según remarcó, deberían estar en manos del Ejecutivo. “Fueron a pedir a un país extranjero que se entrometieran en las decisiones de Brasil. Son traidores (...) ¿Qué se merecen los traidores a la patria que van a pedir la intervención de un país en nuestro pueblo?”, dijo.PUBLICIDADEl mandatario también apuntó contra el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y lo presentó como un funcionario con sesgo contra la región. “Es anti América Latina. Ya le dije a Trump a que no le gusta Brasil”, afirmó. Lula agregó que hubo tres reuniones recientes entre negociadores de ambos países, sin que se alcanzara un entendimiento.PUBLICIDADEn paralelo a la discusión arancelaria, Trump publicó un mensaje elogiando al senador Flávio Bolsonaro, a quien recibió el 26 de mayo en el Despacho Oval. “Fue un placer tener a Flávio Bolsonaro en el Despacho Oval de la Casa Blanca. ¡Un joven inteligente que ama mucho a su país, Brasil!”, escribió.El senador respondió que durante la visita intentó desactivar el impacto sobre el sector privado brasileño. Donald Trump recibió en la Casa Blanca al senador brasileño Flávio Bolsonaro días antes de la nueva escalada comercial entre Washington y Brasilia (EFE/Archivo)“Le pedí expresamente al presidente Trump que no impusiera aranceles a nuestras empresas”, escribió, y añadió: “Los aranceles no son la solución”. En los últimos días, Estados Unidos avanzó con la designación de PCC y Comando Vermelho como organizaciones terroristas, una decisión que el gobierno de Lula objetó por sus implicancias. (Con información de Reuters, EFE y AFP)
Estados Unidos propuso nuevos aranceles del 25% a importaciones de Brasil
El Gobierno brasileño responsabilizó a los hijos de Jair Bolsonaro por el deterioro de la relación con Washington y los acusó de actuar contra los intereses nacionales














