El café es una de las bebidas más populares del mundo. Ya sea como parte del desayuno o como excusa para compartir un momento con un amigo o cliente. También, por supuesto, para que su potente cafeína nos mantenga despiertos para estudiar durante la madrugada. Ahora, un estudio revela qué tipo de café es el mejor para mejorar la microbiota y, también, la salud mental.Investigadores del University College Cork, en Irlanda, realizaron un exhaustivo estudio sobre los efectos del café en el eje intestino-cerebro. Titulada El consumo habitual de café moldea el microbioma intestinal y modifica la fisiología y la cognición del huésped, la investigación estuvo a cargo de los doctores John Cryan, Serena Boscaini y Gerard Moloney. Sus resultados fueron publicados en Nature Communications."Nuestros hallazgos revelan las respuestas del microbioma y neurológicas al café, así como sus posibles beneficios a largo plazo para lograr un microbioma más saludable. El café puede modificar lo que los microbios hacen en conjunto y qué metabolitos utilizan", indica Cryan en un comunicado.Esta comunicación bidireccional permite que los compuestos del café regulen procesos cerebrales desde el tracto gastrointestinal. "La relación entre la salud digestiva y mental también se está comprendiendo cada vez mejor, pero los mecanismos detrás de los efectos del café en este eje intestino-cerebro siguen sin estar claros", agrega Cryan.Cuáles son los beneficios y cuántas tazas hay que tomarEl estudio dirigido por Cryan abarcó a 31 personas que consumían café y a 31 que no lo hacían mediante una serie de pruebas psicológicas, diarios de consumo de cafeína y alimentos, y muestras de heces y orina para comprender los cambios en su microbioma y su estado de ánimo o nivel de estrés percibido.Los investigadores consideraron "consumidores de café" a quienes bebían entre 3 y 5 tazas, cantidad que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) define como segura y moderada para la mayoría de las personas.Los participantes se abstuvieron de tomar café durante dos semanas. Durante ese periodo de abstinencia, las pruebas y análisis detectaron cambios significativos en los perfiles de metabolitos de la microbiota intestinal, en comparación con los no consumidores.Luego, durante la fase experimental, los participantes que volvieron a tomar café mostraron mejoras notables en sus indicadores de bienestar. Tanto el café con cafeína como la versión descafeinada ayudaron a reducir el estrés y los síntomas depresivos reportados en los cuestionarios.Sin embargo, la versión con cafeína ofrece ventajas específicas para el manejo del malestar psicológico. El grupo que consumió café tradicional reportó una disminución significativa en la ansiedad y en el distrés (el estrés negativo).El café descafeinado también tiene sus propios méritos. Su ingesta se asoció con una mejor calidad del sueño y un incremento en el interés por realizar actividad física, factores que a su vez apoyan el rendimiento de la memoria. Estos hallazgos sugieren que los componentes no relacionados con la cafeína poseen efectos terapéuticos valiosos para la mente.La microbiota juega un rol fundamental en la transformación de los beneficios del café. La bebida fomenta el crecimiento de bacterias beneficiosas que producen butirato, un compuesto esencial para la salud de la barrera intestinal y la función cerebral.Los polifenoles presentes en los granos procesados actúan como potentes agentes neuroprotectores. Estas sustancias logran reducir la neuroinflamación mediante la activación de factores antioxidantes dentro del cerebro. El consumo regular de esta infusión incrementa la cantidad total de ácidos fenólicos saludables en la dieta de las personas.
Salud mental y microbiota: qué tipo de café beneficia más y cuántas tazas recomiendan tomar
Investigadores estudiaron los efectos de la bebida en el intestino y el cerebro.Comparaciones psicológicas, además de análisis fisiológicos.












