La industria turística de Cuba, el principal motor de divisas de su economía, acaba de recibir un golpe de gracia histórico. Las cadenas hoteleras Blue Diamond (Canadá) e Iberostar (España), dos de los operadores extranjeros más importantes dentro de la isla, anunciaron el cese total y parcial de sus operaciones con efecto inmediato. Detrás de esta masiva estampida empresarial se esconde una tormenta perfecta: un colapso energético sin precedentes que mantiene al país bajo apagones perpetuos y la asfixia económica definitiva provocada por el Gobierno de los Estados Unidos, que fijó un ultimátum letal para las firmas internacionales que colaboren con el régimen castrista.El éxodo hotelero: Blue Diamond e Iberostar se van de CubaLa retirada de las multinacionales desmantela de forma drástica la oferta de alojamiento de lujo en los destinos turísticos más populares de la isla, comenzando por la salida de la gigante canadiense Blue Diamond. Como la tercera cadena hotelera en importancia en Cuba, el grupo anunció el cierre absoluto de sus operaciones en los 62 establecimientos que gestionaba en asociación con el régimen bajo 10 marcas de renombre internacional -incluyendo Royalton, Resonance, Starfish, Memories y Mystique- en puntos críticos como La Habana, Varadero y Cayo Largo del Sur. Al no poseer instalaciones propias en el país, la firma rompió sus lazos comerciales con efecto inmediato, argumentando "las continuas limitaciones operativas y a las condiciones del mercado".Blue Diamond confirms its exit from Cuba, attributing it to the decline in flights and the deterioration of the tourism sectorRead the full story below 👇 pic.twitter.com/urpjwE1lL1— CiberCuba - Noticias de Cuba 🇨🇺 (@CiberCuba) June 2, 2026