Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.Las estudiantes del Colegio Peruano Japonés La Unión Sophie Kempny, Helena BerrÍos y Joanna Sullca trabajan con el fósil de la especie ‘Brachydelphis’. Mide un metro con 30 centímetros. / Diego MorenoEs emocionante imaginar un viaje hacia millones de años atrás, con criaturas marinas de tamaños impresionantes que dominaron lo que hoy es nuestro desierto costero, como el ‘Perucetus colossus’, el animal más grande que habitó este planeta y que fuera descubierto por el paleontólogo peruano Mario Urbina. Estos mundos desconocidos de cetáceos, delfines y tiburones en sus formas más primitivas no están en la imaginación ni en videos generados por la inteligencia artificial: se pueden rastrear en un cementerio de fósiles al sur de la capital, en Ica y Ocucaje. Fascinan a la comunidad científica tanto como a niños, niñas y adolescentes. Pero ¿por qué no aprovechar esta conexión entre la ciencia y la curiosidad a flor de piel? Conforme a los criterios deTipo de trabajo: NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.
Un fósil en el colegio: el proyecto que incentiva la curiosidad y la ciencia en las aulas a través de la paleontología
Con el proyecto “Del desierto a la escuela: el delfín de 7 millones de años” el Colegio Peruano Japonés La Unión ha trasladado a su laboratorio el fósil de un ‘Brachydelphis’ para que sus alumnos tengan la oportunidad de limpiarlo e investigar este ejemplar. El objetivo es acercar la ciencia a las aulas con un auténtico interés.













